Carlos Pascual, más conocido como el “Tula”, murió ayer por la tarde en el Sanatorio La Trinidad Mitre del barrio porteño de Balvanera, donde estaba internado en estado delicado desde el pasado 1º de febrero.

Por Miguel Pisano
El Tula. Carlos Pascual, uno de los hinchas canallas más reconocidos, murió este miércoles en Buenos Aires.
Carlos Pascual, más conocido como el “Tula”, murió ayer por la tarde en el Sanatorio La Trinidad Mitre del barrio porteño de Balvanera, donde estaba internado en estado delicado desde el pasado 1º de febrero.
El rosarino de 83 años se hizo famoso tocando el bombo, primero en las tribunas de Central, después en los actos peronistas y finalmente alentando a la selección argentina, lo que le valió ganar el premio The Best a la mejor hinchada del mundo, después de que se destacara en el Mundial Qatar 2022.
La muerte a los 83 años del Tula, el emblemático jefe de la barra brava canalla que recorrió el mundo con su bombo obsequiado por el general Perón en 1971, en su exilio en Puerta de Hierro, repercutió en el planeta Central.
“Lo conocía al Tula desde hace muchísimos años. Todavía me acuerdo del día que jugábamos de local en la cancha de Newell's, donde yo estaba en la tribuna de la visera, y él entró con su bombo alemán nuevo, que le había regalado Perón en España. El había viajado con su bombo con los escudos de Central y del justicialismo, y el general le regaló un bombo nuevo, con el que el Tula recorrió el mundo”, recuerda el Colorado Vázquez, el canciller de la Ocal (Organización Canalla para América Latina), a La Capital.
Consultado sobre el origen de su amistad con el Tula, el contador José Vázquez revela que “en 1970 yo fui candidato a vicepresidente segundo de Adolfo Pablo Boerio padre, en las elecciones que perdimos contra Vesco y Rodenas. Yo manejaba los fondos de la campaña y el Tula era el jefe de la hinchada, a quien yo le daba unos mangos para los sánguches y las cervezas”.
“El Tula estuvo con tres Papas y hasta estuvo en Medio Oriente, donde cruzó con su bombo cantando la marcha peronista entre soldados palestinos de una lado y soldados israelíes del otro, ambos con ametralladoras de pie, que no sabían si tirarle o dejarlo seguir a ese loco a quien no le entendían un carajo”, confía el Colorado.
“El 18 de diciembre, después de que ganamos el título, me llamó Jorgito, el dueño de la Parrillita, para avisarme que estaba comiendo el Tula. Me pasó el teléfono, lo saludé y lo invité a la Palomita, que hacíamos al otro día. Lo vi feliz, muy bien y muy vital. El Momo Venegas le había pagado un libro con sus memorias, escrito y editado por un escritor, que el Tula vendió para rebuscarse unos mangos”. “«Central me debería hacer un homenaje», contó el Tula esa noche. Ese día la Ocal lo homenajeó y hoy Central lo despidió como se merece: como un embajador canalla por el mundo”.
Desde que se conoció la noticia, tanto el club como la dirigencia manifestaron su pesar por el fallecimiento.
“El club Rosario Central lamenta el fallecimiento de Carlos “Tula” Pascual, fanático canalla que llevó la pasión auriazul por todo el mundo. Acompañamos a sus familiares y amigos en este momento de profundo dolor. Desde ahora, el Tula nos seguirá alentando con su icónico bombo desde la tercera bandeja”, señaló la entidad canalla a través de un posteo en X (ex Twitter).
El presidente de Central, Gonzalo Belloso, también se manifestó tras enterarse de la muerte del histórico hincha canalla: “Chau, Tula querido! Canalla de Ley, compañero y amigo de mis viejos, desde siempre. Te diste el gusto de irte campeón antes de partir. Seguí tocando el bombo desde la 3ª bandeja!”, señaló.
Las redes son la caja de resonancia donde se homenajeó al bombo más famoso de las hinchadas criollas y así se inundaron de imágenes de toda una vida signada por su amor a Central, a Perón y a la selección.

