El fuerte rumor que corre hoy en el fútbol argentino es que el año que viene ya no correrán los promedios, lo que a esta altura en Central sería tomado como un notición. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que si hoy finalizara el campeonato el canalla arrancaría entre los cuatro que descienden, por eso. El triunfo de Central Córdoba sobre Independiente puso a Central en la zona roja, aun con un punto menos que Central en la acumulada. Es que los santiagueños tienen un partido pendiente, ante Vélez, y el resultado del mismo alteraría mínimamente lo que ocurre hoy, donde las luces de alarmas por obvias razones ya están encendidas. Por eso, lo mejor que le puede pasar al canalla es que los promedios desaparezcan de inmediato porque de lo contrario habrá ya desde el inicio una mayor presión para Tevez o el técnico que sea, para los jugadores y para la dirigencia, la que se imponga en los comicios. Si hoy comenzara el próximo torneo, los cuatro más comprometidos serían Arsenal (74 puntos), Platense (86), Sarmiento (87) y Central (90).
El mal tránsito de Central en este torneo y en los campeonatos anteriores fue marcando un camino oscuro, con resultados que comenzaron a darle la espalda al canalla y así de a poco todo se fue complicando. Y como suele suceder, las luces de alarmas se van encendiendo de a poco y muchos prefieren no mirarlas ni oírlas, pero cuando la situación se torna insostenible, no queda otra.
Suponiendo que finalmente los promedios no desaparezcan, habrá toda una temporada 2023 por recorrer, en la que la pelea será mano a mano con aquellos equipos que estén también comprometidos. Está también la chance de que el canalla logre algo de alivio en este mismo torneo, pero quedan apenas cuatro fechas y por la forma en la que viene jugando el equipo difícilmente pueda sumar demasiados puntos.
Igual, de lo que se está hablando es que de una vez por todas los promedios desaparecerán, que habrá un nuevo formato de torneo y que los descensos, que serían 10, aparecerán después de un reclasificatorio entre algunos equipos de primera división y otros de la Primera Nacional. Pero es algo que aún está en estudio y sobre lo que no hay confirmación.
Sobre lo que sí hay confirmación es respecto a las pésimas campañas que llevaron a Central a meter nuevamente los pies sobre el barro. En todo este tiempo no hubo posibilidad de realizar buenas campañas ni de pelear por cosas importantes y esto que ocurre hoy es ni más ni menos que el resultado de esos dos años de mediocridad absoluta, el 2021 y este 2022.
Fueron dos años en los que, para el promedio del año que viene, tuvieron participación cuatro entrenadores: el Kily González, Leandro Somoza, Germán Rivarola y Carlos Tevez. A Pirulo se lo nombra porque cumplió con un interinato, pero fueron tan solo dos partidos: un triunfo y una derrota (3 puntos sobre 6 y un promedio de 1,500). De los otros tres, el mejor aporte en cuanto a números corresponde al Kily González, que aportó un promedio que entregó un 1,239, con una eficacia del 42,2% (sólo en los partidos que computan para el promedio de año próximo). El peor claramente fue Somoza, con un aporte de 0,777 (29,6%) y Tevez hoy está parado sobre el 1,157 (38,5%), con chances de mejorar en algo esos números.
Pero claro, lo verdaderamente importante no pasa por establecer el aporte de cada entrenador en especial, aunque ello también forme parte del análisis, sino de pintar una situación en la que en Central nadie puede desconocer y mucho menos desatender.
Para que Central haya llegado nuevamente a esta situación es porque al menos en los dos últimos años la cosa desde lo futbolístico no funcionó y que las malas campañas resultaron el caldo de cultivo para esta situación cuanto menos desagradable.
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Carlos Tevez no logra que Central levante desde lo futbolístico y se afiance en los resultados.
Marcelo Bustamante / La Capital
El tema en sí podría dar para un análisis mucho más profundo, en el que entren en la discusión algunas decisiones que se tomaron, los nombres de todos aquellos jugadores que llegaron como refuerzos, de los entrenadores por los que se apostó y de muchísimas cosas más, pero el tema de fondo es uno solo: que Central quedó entre los cuatro equipos más comprometidos con los promedios para el torneo que viene, esperando que desde la AFA se cumpla con todo ello con lo que se viene especulando, que los promedios dejen de existir. Aunque ello no ocurra habrá de todas formas un camino largo por recorrer, pero para el técnico que esté al frente del equipo, para los jugadores que continúen y los que lleguen, y además para las nuevas autoridades, lo que habrá será un futuro sin dudas comprometido.