Ovación

Seguridad y estética

El "Programa de retorno de visitantes" busca mayor asistencia en los estadios que exhiben menor concurrencia.

Sábado 30 de Diciembre de 2017

"Después del Mundial vamos a tener público visitante en la Superliga", aseguró pomposamente hace unos días Claudio Tapia, el presidente de la AFA. ¿Cuándo fue que todo mejoró, que los violentos fueron encarcelados y los dirigentes involucrados procesados? Hubiera sido una linda historia para la tapa de los diarios. Patricia Bullrich se ufanaría en una conferencia de prensa, seguro. Pero no. Apenas Bebote Alvarez y un par de adláteres y/o opositores. Y Noray Nakis, ex presidente de Deportivo Armenio y directivo rojo, club que el jueves fue allanado durante horas. Nakis es quien le obsequió a Julio Grondona el famoso anillo "Todo Pasa".

"La iniciativa que queríamos concretar era que la vuelta de los visitantes sea en este semestre, pero no se pudo. Estamos formando una comisión de miembros de la Justicia y de seguridad para poder generar el regreso de los visitantes", les anunció Tapia a los medios que quisieron escucharlo.

La sorpresa es grande porque nada cambió, más bien empeoró, en el rubro seguridad, desde los cambios implementados allá por 2013. Quizás nunca debieron ausentarse los hinchas visitantes de las canchas. Vaya a saberse.

"Inventaron las barras para vivir del fútbol, pero lo vamos a cambiar con el compromiso de todos. El cambio lo estamos demostrando: si la Justicia, los dirigentes y los organismos de seguridad se comprometen, podemos lograrlo", pronosticó el presidente de la AFA con un optimismo casi impostado.

Los buenos deseos no son suficientes. La lucha contra la inseguridad, la violencia y las barras en el fútbol está llena de buenos deseos.

Al final de este texto podrá comprobarse que la decisión no tiene que ver con la seguridad. Es una cuestión de marketing.

Guillermo Madero es el director nacional de Seguridad en Espectáculos Deportivos y hace ya 18 meses, un año y medio, le contaba a Ovación sus buenos deseos.

"La política enfermó al fútbol hace unos 40 años y eso fue empeorando. Creo que la mayor degradación viene con el ingreso del crimen organizado y las muertes no ya sólo dentro de los estadios, sino afuera. Esto en Rosario se ve claramente también. Nosotros como Estado queremos trabajar para sacar esos grupos violentos. En principio hay una decisión política de la cabeza, del presidente de la Nación, de decir «nos vamos a meter con la violencia en el fútbol». Y eso es lo que me marca la pauta justamente que desde la presidencia y nuestro ministerio no va a haber ningún vínculo ni ninguna utilización política. Ahora lanzamos un proyecto de ley penal específicamente para fútbol, puntualmente para desbaratar al crimen organizado metido en las barras de fútbol".

Sólo los buenos deseos no alcanzan. Tampoco la descripción rasante de la situación. Se necesita acción y no mentir asegurando que ninguna acción tendrá utilización política. ¿Es la de Independiente la única barra en estado de procesamiento y castigo o está en el centro de la mira porque el presidente rojo es Hugo Moyano?

El martes 11 de junio de 2013 la AFA confirmó que los partidos que restaban en la temporada de todas sus categorías se jugarían sin público visitante, después de los episodios de violencia en Estudiantes-Lanús, que dejaron un hincha muerto y otro gravemente herido. Según un escueto comunicado que publicó en su sitio oficial, la medida se tomó "en conjunto con el gobierno nacional".

Cuatro años y medio después casi nada ha cambiado. O sí. Ahora los clubes tendrán la potestad de decidir si reciben o no visitantes. Así de sencillo. Cada uno va a hacer lo que quiera de acuerdo a su conveniencia.

A Central, Newell's, Boca, River, Independiente, Racing, San Lorenzo y Atlético Tucumán no les convienen los visitantes, les molestan y no los recibirán (podrían sumarse unos pocos más). Los demás no son amantes de los visitantes, sólo que la situación económica y la escasez de convocatoria los obligan. Y entonces lo primero que resalta es la desigualdad.

De todas maneras esa desigualdad forma parte de la competencia. No son todos iguales ni tienen que serlo. Pero cuando a las diferencias naturales se les agregan las de coyuntura y las promovidas por los que ya gozan de esas desigualdades, los campeonatos se "españolizan". No es bueno el campeonato español. Es el paradigma de la desigualdad: aburrido, previsible, groseramente desigual, insultantemente desproporcionado.

A pesar del grave error de dejar en manos de los clubes la decisión sobre si les conviene o no recibir visitantes, alejándose de lo que debería ser la prioridad única, la seguridad, algunos de los puntos fijados en el "Programa de retorno de visitantes y seguridad en estadios" son interesantes y de alguna manera revelan el motivo principal por el cual la AFA y la Superliga quieren que vuelvan los visitantes.

Ya en el primer punto del proyecto confeccionado en conjunto queda expuesto el objetivo fundamental: "El objetivo es generar mayores asistencias en los estadios que exhiben menores concurrencias".

Pasado en limpio, el primer ejemplo que surge cantado es el de Arsenal. Es imposible llenar la cancha del Viaducto si no hay visitantes. La foto de las tribunas vacías es desoladora y atenta contra la imagen del producto que se intenta vender. El fútbol argentino es muy atractivo para comprar por lo que pasa adentro de la cancha y muy feo por el entorno, si no es que se juega en las canchas de los clubes que ya avisaron que no aceptarán visitantes.

La Superliga es una copia muy fiel de la liga española y allá a los equipos que tienen las tribunas vacías los sancionan. Aquí, para evitar esa penalización, se decidió que retornen los visitantes. Por ahora nada que ver con la seguridad.

El programa enumera 13 puntos.

El plan es para no socios y visitantes, monitoreado a través de una base de datos inteligente que evitará la venta de entradas a personas con prohibiciones para ingresar a los estadios, Para ello se creará el pasaporte del hincha.

Son aportes a la seguridad, pero también y fundamentalmente son el recubrimiento de un objetivo fundamental que es el marketing y el posterior advenimiento de las sociedades anónimas. La prioridad, por ahora, es la presentación de los partidos, la estética, que es muy pobre. No puede suceder, por ejemplo, que se juegue la definición de una competencia en un campo minado como fue la final 2016 de la Copa Argentina entre Central y River en el Kempes.

El club local y la seguridad definen si aplican el plan para cada fecha. Aceptar visitantes no significa reciprocidad. Por ejemplo: Lanús puede aceptar hinchas de Newell's, pero Newell's no tiene la obligación de hacer lo mismo.

Los clubes no venderán los tickets, ninguno de los dos, ni los locales ni los visitantes. Se venderán a través de un sistema unificado y de manera electrónica. Las entradas podrán ser físicas o virtuales, serán nominativas y con información del comprador, que tendrá que presentar el DNI en el momento de adquirirla.

Para ingresar a la cancha el visitante deberá presentar el ticket y el documento. La venta comenzará dos semanas antes de cada partido y cerrará 3 días antes.

Es un maquillaje. Se busca estética, se promociona seguridad y se prepara el desembarco de las sociedades anónimas.

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