Emocionado. Feliz. Con la tranquilidad de la misión cumplida. El DT canalla Edgardo Bauza habló ayer a la madrugada ya con la medalla de campeón en el pecho, a la salida del estadio Malvinas Argentinas, donde su Central alzó la deseada Copa Argentina. "Estoy feliz. Soy hincha del club y salir campeón con Central para mí es lo máximo. Hablé con mi esposa que está en Quito y me dijo que mi hijo Nicolás de cinco años está como loco, cantando con la camiseta auriazul. Cuando me fueron a visitar cinco dirigentes de Central a Quito dijimos que yo volvía para salir campeón. Fue la única obsesión", relató un Patón auténtico, con los ojos todavía brillantes y a corazón abierto por haber dado la vuelta olímpica con el club que ya lo convirtió en leyenda.




























