Central

"No quise enfrentar a Central porque no quería hacerle goles"

Marcelo Pagani se lo pidió al técnico de River en 1962 y eso le costó el puesto, pese a que venía de jugar en la selección argentina.

Jueves 15 de Diciembre de 2016

Siempre existió la pasión por la camiseta. El hincha que se lleva adentro muchas veces conduce a vivir situaciones extraordinarias. Basta hablar con un protagonista, con un futbolista que recuerde el momento. Como es el caso del ex delantero Marcelo Pagani, quien allá por mediados de 1962 privilegió su corazón auriazul a la hora de tener que enfrentarlo con otra camiseta. Y eso que apenas tenía 21 años. ¿Más? Sí, era para jugar con la camiseta de River.

   “Es cierto, le pedí al técnico Néstor Pipo Rossi no jugar contra Central, en Arroyito”, contó con una sonrisa que le dio paso al recuerdo completo.

   “El martes anterior al partido, le dije «Pipo, le voy a hacer un pedido, no me niego a jugar, pero si no me pone se lo agradecería». Y me dijo: «por qué, pibe». A lo que le respondí que era jugar contra mis amigos, contra mi familia. Es que de pibe fui hincha de Central, y eso que nací y vivía en Casilda”, rememoró.

   Y siguió: “Le hice dos o tres veces la advertencia de que no me negaba a jugar, sino que prefería no hacerlo”.

   ¿La causa? “Lo juro por Dios, estaba convencido de que le iba a hacer 2 o 3 goles a Central y por eso no quise jugar”, sentenció Pagani.

¿Cómo fue el final de esta historia? Pipo Rossi le dijo: «Usted igual viene a Rosario». Y Marcelo, que venía de jugar como titular en los dos partidos anteriores, le dejó el puesto a Ermindo Onega.

   El partido se jugó el 19 de agosto de 1962, justo el día de su cumpleaños 21. “No me acordaba de eso”, dijo el ex delantero. Sí que “por más que el técnico me dijo que podía quedarme en Rosario hasta el martes, me hizo volver el mismo día con el plantel”.

   Y no lo volvió a poner más. El DT lo colgó. Encima, en esos años “todavía no existían los cambios, es más, ni cuando jugué mi último partido en Central había variantes. Por eso no jugué más”.

   Entonces, llegó el llamado desde Italia. Lo esperaba el gran Inter.

   “Helenio Herrera, a instancias del Toto Lorenzo que era el técnico de la selección argentina, me pidió para Inter. Me había visto jugar en el Mundial de Chile de ese año, al que había ido en lugar de Luis Artime, mi compañero en River y gran amigo que me dio el fútbol”, contó para enseguida agregar que “entonces vivíamos en una pensión en la que dormíamos en la misma pieza con Carlos Timoteo Griguol (estaba en Atlanta), Artime, el Loco Gatti y Puntorero”.

   Cuando viajó, “junto a Liberti, el presidente de River, no vimos el último partido en el que Boca le ganó el torneo a River con el famoso penal que Roma le atajó a Delem. Nos enteramos del resultado al día siguiente”.

   En Italia formó parte del equipo campeón de Inter del 62/63 y hasta hoy luce “en esta cadenita un escudito que nos dieron por ser campeones, más una medalla y otros premios. Pero me tuve que ir porque sólo podían jugar dos extranjeros y no había cambios, estaban el brasileño Jair como puntero derecho y el español Luis Suárez como 10, que era un jugadorazo”.

   Por eso llevó sus goles a Messina y Mantova, hasta que para 1966 lo convencieron de volver a Central.

   “Mi familia, los amigos, mi entonces novia y Central me tiraban para volver. Y Alfredo Boerio, el presidente auriazul, me trajo”, explicó. Jugó en 1966 y 1967 fueron 38 partidos con 6 goles. Y de ahí a Chile.

   Deportes Concepción fue su destino mágico. “Fui campeón, goleador y la gente me adoraba. Si hasta crearon un club con mi nombre que todavía existe y juega con los colores de Central: Club Deportivo Marcelo Pagani”.

   “Hice una campaña como la de Marco Ruben acá en Central, cuando volvió. Hacía goles todos los partidos, no podía ni salir de la cancha ni ir a un restorán. Y es un orgullo que el club siga vigente”.

   Y ya de vuelta en Rosario en los inicios de los años 70 siguió ligado a Central de todas formas. Como técnico de inferiores, colaborador de distintas comisiones directivas y organizador de la mutual de jugadores auriazules.

   De ese paso como entrenador de inferiores recordó: “Tengo el orgullo de que Omar Palma dijera que gracias a mí él siguió en Central”. Es que “el Negro estaba en las inferiores y no lo ponían porque era chiquito, pero tenía unas condiciones bárbaras. Le dije que esperara hasta fin de año porque él se quería ir a ganar unos pesos que le hacían falta a la familia jugando en el campo. Lo convencí y cuando lo vio don Angel Zof en primera enseguida le dio lugar y después el hizo el resto”.

   Hoy va a la cancha, lo sigue por TV y estará alentando al canalla, al equipo del que es hincha pese a nacer y vivir en Casilda hasta que el fútbol lo trajo a Central, “el club que me vio nacer”.

Se enteró del pase por La Capital

“Un día me llamó el presidente de Central, don Federico Flynn, y cuando fui al club me dice: «Desde mañana sos jugador de Boca». Era muy extraño porque se hablaba de River. Fui a mi casa, me acosté y a la mañana siguiente leo La Capital y decía: «Marcelo Pagani a River». No entendía nada. Pregunté y me dijeron que a último momento había hecho una oferta superior la misma noche”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});