Newell's

Newell's la pasa mal adentro y afuera y no encuentra el rumbo futbolístico en la Superliga

El equipo de Llop volvió a perder al salir de Rosario y, por ahora, la crisis institucional del club tiene cierta incidencia en lo futbolístico. Hay más responsabilidad de los jugadores

Domingo 15 de Octubre de 2017

Hoy no se puede decir que en la cancha se duplica la imagen de lo que sucede a nivel institucional, como sucedió hasta hace poco. Al menos todavía, si es que no se sigue agravando el día a día. Sí se pueden comparar el estado de los bolsillos: es que esos en los que se guardan los puntos, apenas 5 de 18, están casi a la par de los otros en que se escuchan los ruidos de las moneditas de la pobre economía. Hoy no pueden echarse culpas a lo que sucedió el miércoles en esa inconcebible asamblea. Pero sí puede asegurarse que en este Newell's están perdiendo todos: dirigentes, técnico, jugadores e hinchas, sobre todo. ¿Los otros? ¿Quiénes? ¿Los que buscan lío? No, no entran en lo que debe ser el mundo leproso y todos deben juntarse para hacerlos desaparecer.

Aislar a los jugadores es una buena de Llop. Aislarse él, también. Pero en ese oasis en el que tiene que armar el fútbol de su Ñuls las piezas no engranan todavía. Y eso que los del fondo no cambiaron, ni arquero ni línea de cuatro. Es cierto que la falta de continuidad complica. Que no contar de corrido con los principales protagonistas, esos que ganan partidos, tampoco. Pero si cuando están fallan, la cuesta arriba se evidencia con notoriedad.

No es casual que Newell's pierda cada vez que juega de visitante. Que cada gol que reciba sea irremontable. Que siempre le marquen. Y no es porque sale a ganar como sea. Intenta dar pelea pero no lo está haciendo bien. Tiene poquito, es cierto, pero tampoco Vélez demostró un mayor potencial.

En el equilibrio parece estar la cuestión a resolver. En cada declaración el Chocho hace hincapié en que al equipo le falta adquirir mayor potencia de ataque. Y el diagnóstico es cierto. El tema parece ser que lo debe perseguir con otro funcionamiento. Marcó sólo 3 goles en 6 partidos, en los últimos 3 no pegó gritos y sólo le ganó, y con 2 tantos, al último, a Olimpo. Y recibió pocos, es cierto también, sólo 4 pero ellos le quitaron nada menos que 11 puntos (3 derrotas y un 1-1).

Y como ante el primer golpe al equipo le cuesta horrores reaccionar, la misión será protegerse más y mejor para no recibirlos. Y en Liniers fue una muestra más. Si hasta la media hora inicial parecía imposible que se rompiera el cero. Pero a Vélez le alcanzó con encontrar un hueco, grandísimo, en la zona derecha del mediocampo, y lo aprovechó.

No parecía lejos la chance de empatar, pero más porque Vélez no es un equipo de los complicados. Sin embargo ni con las dos variantes juntas para la etapa final le alcanzó al rojinegro. Aunque también hay que entender que Llop no arriesgó por algo muy distinto. Más que nada cambió piezas en posiciones similares. Cuando lo intentó ya fue muy tarde (80') y sin éxito porque el intérprete hoy no es solución. Obvio, nada asegura que si le hubiese dado minutos a Leal y no a Tevez al dejar solo a Leyes, que se la banca bastante bien como único volante de contención, las cosas hubieran tomado otro cariz, porque mucho en ataque no es sinónimo de gol ni de éxito. ¿Otro no hay? Tal vez. Deberá buscar, como hizo para encontrar a Torres, a Cabrera, etcétera.

Encima ni suerte tiene el equipo. No le quedan boyando pelotas en el área, porque la pisa poco. No tiene a un Sarmiento goleador de tiro libre, aunque los genere por personalidad y no por juego. En los córners tampoco la pelota le cae a los grandotes Bianchi y Paz ni a Guevgeozian. Así que ni de rebote la mete.

Trabajo. Paciencia. Cambios. Apuestas distintas. Cuota de suerte. Tranquilidad desde afuera de la cancha. Sí, mucho pedir. Pero no queda otra. Es porque ya es el momento de encontrar soluciones. Se viene un parate para seguir buscando, tres partidos similares a los que ya pasaron, de poca exigencia en los papeles, como son con Chacarita (L), Patronato (V) y Belgrano (L) antes de enfrentar a los grandes como River (V), Racing (L) y el clásico rival (V).

Y todos estos peldaños forman parte de la escalera en busca de altura, seguir pisando mal puede costar una caída muchísimo más dura que esta irrompible racha de cero puntos de visitante y de demasiado run run de crisis institucional.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS