Ganar de visitante, todo un desafío para Newell’s. Triunfó sólo 3 veces de las últimas 32 salidas del Parque. Y en una cuestión de rachas, que están para romperse, los rojinegros afrontan hoy prácticamente la misma que hace un año y diez meses: 7 sin ganar. Entonces, la rompieron nada menos que en el Monumental, ante River. Mañana intentarán repetir ante el otro gran rival porteño: Boca, en La Bombonera. ¿Podrán?
Aquella vez, el 26 de noviembre de 2017, los entonces dirigidos por Juan Manuel Llop llegaban anímica y futbolísticamente muy mal a Núñez. La serie negativa marcaba 6 derrotas al hilo, aunque siempre por diferencia de sólo un gol, y un empate en la previa obtenido con un 0 a 0 en Paraná, ante Patronato.
Esta vez la racha adversa se compone de 3 caídas y 4 empates, el último en la fecha pasada en el clásico.
El fútbol tiene mucho de cuestiones estadísticas cuando la pelota ya no recorre los campos de juego durante los 90’. En la previa se habla de lo que pasó y puede pasar. El día después se sacan cuentas. Y uno de los grandes atractivos es palpitar el partido que viene. Como en este caso, el gran desafío ante Boca en La Bombonera. Que Newell’s no le gana desde 2014, el 10 de agosto por 1 a 0 y con gol de Mauricio Tevez. Que perdió las 4 siguientes visitas, también en forma consecutiva porque los “fixtures armados” por la AFA o Superliga, da lo mismo, siempre marcaba que debían enfrentarse en Buenos Aires. Recién el último se jugó en el Coloso, el 27 de enero de este año (1-1), después de un 0-0 el 9 de febrero de 2014.
El tema hoy pasa por la chance leprosa de cortar la racha de 7 encuentros sin victorias, que empezó después del 3 a 0 sobre los tucumanos de San Martín, el 7 de diciembre del año pasado. Aquel día el equipo dirigido por Héctor Bidoglio (reemplazó a Omar De Felippe, quien se fue de Newell’s sin victorias afuera) se impuso con dos goles de Fydriszewski (55’ y 86’) y uno de Alexis Rodríguez (a los 89’, había reemplazado a Mauro Formica a los 73’), uno de los pocos jugadores que estarán desde el inicio mañana, los otros son Alan Aguerre y Jerónimo Cacciabue.
Después de ese triunfo los rojinegros igualaron en Santa Fe con Unión (0-0) y en el Nuevo Gasómetro con San Lorenzo (1-1); perdieron seguidamente en Núñez con River (2-4) y en La Plata con Gimnasia (0-1); igualaron 1 a 1 con Banfield y en el actual torneo cayeron en Liniers ante Vélez (1-3) y empataron el clásico en Arroyito (1-1).
Justamente un empate fue el último resultado de esa serie sin victorias en la previa del gran grito triunfal en el Monumental. Sólo que aquella vez fue sin goles en cancha de Patronato y después de perder en fila frente a Boca (0-1), Unión (1-2), Belgrano (1-2) y tres 0-1 consecutivos frente a Huracán, Lanús y Vélez. Todo esto, después de un 1-0 a Huracán en el Tomás Adolfo Ducó, el 29 de abril de 2017, con gol de Nacho Scocco a los 73’.
Aquellos tres puntos en cancha de River fueron, en gran parte, inesperados. Por la mala racha, porque el equipo no venía bien y, encima, porque arrancó perdiendo a los 66’ con gol de Gonzalo “Pity” Martínez. Pero en una ráfaga el rojinegro igualó a los 72’ con gol de Luis Leal, a los 79’ Brian Sarmiento desniveló de penal y el tercero fue de Héctor Fértoli a los 84’.
Los tres goles en el Monumental fueron en el segundo tiempo, como también habían sido los tres en Tucumán y, por casualidad, con el que logró la otra victoria frente a Huracán. Entonces, siempre que ganó afuera Newell’s recién convirtió en la etapa final.
Entonces, si logra cortar la racha, en Newell’s se podrá decir que le ganó a los dos grandes en este tiempo de muy mala cosecha de visitante, pero si no lo consigue deberá extremar las posibilidades para que la cantidad de partidos adversos no llegue a 15 como la serie que está en medio de estas dos. Porque tras ganarle a River sufrió 13 derrotas y apenas sumó 2 empates (en Tucumán, con Atlético, y en Córdoba ante Belgrano) antes del último triunfo conseguido en la cancha de San Martín de Tucumán.