Miguel Russo no anda con vueltas. Sabe que su equipo en Córdoba cometió muchos errores defensivos. Asumió lo que le toca y no debe sorprender que el jueves, en el inicio de la 4ª fecha ante Independiente Rivadavia en San Nicolás (Pablo Dóvalo, el árbitro), cambie el equipo. Pero también fue cierto que la goleada que le propinó Talleres se inició con un gol que debió ser anulado y que puso en primer plano una cuestión que no quedó clara. ¿Por qué el VAR no le advirtió a Darío Herrera de la clara infracción de Matías Catalán cometió sobre Facundo Mallo antes de que Juan Rodríguez impactara de cabeza a la red? Y la otra pregunta: ¿porss qué el juez del VAR tiene más protagonismo que el de la cancha, que cada vez menos va a observar el monitor?
Como toda nueva tecnología, su implementación va mutando hasta adquirir una cierta constancia de procedimientos. Y en estos se nota cada vez más que los jueces principales cada vez menos van a las pantallas a observar una determinada acción y queda todo en manos del que está a cargo del VAR, en el caso del partido del Kempes, Sebastián Martínez.
Porque el empujón que le propinó Catalán a Mallo fue muy evidente y el zaguero participó de la acción del gol, intentando sin conseguirlo despejar el centro que Rubén Botta ejecutó impecable desde la izquierda. Más allá de que está la subjetividad de pensar que el uruguayo igual no hubiera llegado a cabecear si no lo empujaban, eso es contrafáctico. Lo cierto es que la falta existió, él fue partícipe de la jugada y por lo tanto debió ser anulado.
Porque Herrera no habría observado la falta y desde el VAR no le habrían advertido que existió. En este caso, un doble error, más grosero del lado del que está sentado en el monitor, porque sólo se atendió el offside que no fue de Juan Rodríguez y se dejó pasar por alto la infracción.
Para una mayor transparencia, deberían conocerse los audios del VAR, además en una acción que terminó siendo decisiva, más allá de los errores de Central que le siguieron. En ese aspecto, Russo tuvo bien claro las ventajas que ofreció su equipo y que seguramente le harán rearmar la defensa.
En ese sentido, es probable que el técnico canalla retome la línea de cuatro, con el retorno de Carlos Quintana en la zaga central junto a Mallo, el corrimiento de Augusto Sández a la izquierda (de muy flojo partido, ¿podría jugar Alan Rodríguez?) y la posible inclusión del debutante Emanuel Coronel mientras que Damián Martínez, quien ya entrenó a la par de sus compañeros tras la lesión de rodilla sufrida en la final ante Platense, podría ser tenido en cuenta.
Las dudas podrían resumirse así: Broun; Coronel/Komar; Quintana, Mallo y Sández/Rodríguez: Ortiz y O’Connor/Martínez; O’Connor/Lovera, Malcorra y Lovera/Campaz; Martínez Dupuy.