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Messi también sufre en Barcelona: los catalanes cayeron por la Champions

El modesto equipo ruso de Rubin Kazan, en el que juega Chori Domínguez, dio el gran golpe venciéndolo por 2-1. “¿Qué le pasa al Príncipe del fútbol? Puede que no le guste ejercer de rey y que la maradonitis le haya hecho daño”, dijo el diario español El Mundo.

Miércoles 21 de Octubre de 2009

Lionel Messi no pudo hacer nada para evitar la sorprendente derrota como local por 2-1 del Barcelona, ante el modesto pero pujante Rubin Kazan de Rusia, que tuvo en Alejandro “Chori” Domínguez a la figura del encuentro. En España comenzaron a proliferar los interrogantes alrededor de la figura de la Pulga, que volvió a estar desaparecido como en la selección de Diego Maradona. “Ni se le vio sonreír”, aseguran. Además, con la derrota el Barça quedó complicado en el Grupo F de la Liga de Campeones europea, en la que suma cuatro unidades al igual que los rusos y el Dynamo de Kiev, y está uno por encima del Inter, que empató con gol de Walter Samuel.

Cuando un equipo está en la cúspide, las caídas son fuertes. Si encima se trata de un club superpoderoso, el golpe hace aún más ruido. Eso le sucede al Barcelona, que el sábado pasado dejó en el camino los primeros puntos en la Liga española (igualó 0-0 con el Valencia) y ayer mostró una pálida imagen contra el Rubin, lo que le significó la segunda derrota como local en las últimas tres Champions League. El panorama es desalentador.

El equipo que contó con Chori Domínguez –el ex River fue la figura con una asistencia impecable en el segundo gol– y Cristian Ansaldi (ex Newell’s) sorprendió de entrada a todo el Camp Nou. A los 90 segundos, Ryazantsev aprovechó un error de Rafael Márquez y metió un misil inatajable. Los campeones de Europa no podían reaccionar, con sus figuras en un nivel muy bajo.

El empate llegó recién en el complemento, con un zapatazo del sueco Ibrahimovic tras un pase milimétrico de Xavi. Pero cuando merecía el segundo, el defensor del título se distrajo y Domínguez encabezó una contra letal que el turco Karadeniz definió, faltando 17 minutos. Después, el equipo de Guardiola mereció empatar pero la suerte no estuvo de su lado.

“Lionel Messi está triste y nadie, ni siquiera él, puede ocultarlo, como demostró al ofrecer su peor imagen en la sorprendente derrota”, dice un despacho de la agencia DPA, que agrega: “Fue el Messi de la Selección argentina, sin apenas participar en el juego y sin capacidad para echarse a las espaldas a su equipo”. El diario El Mundo fue más duro: “El epicentro de la confusión es Messi. ¿Qué le pasa al Príncipe del fútbol? Puede que no le guste ejercer de rey y que la maradonitis le haya hecho daño de verdad. Tanto repetirle Maradona que debe demostrar que es el mejor, que ha terminado por afectarle. Él no quiere ser Maradona. Hace bien”. En la semana, Guardiola había descartado que a Messi le pesara la presión de ser el mejor, como había señalado Johan Cruyff, leyenda del Barça.

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