Lionel Messi y la selección argentina generaron una revolución en China en la previa del partido amistoso que jugarán este jueves en Beijing ante Australia. Miles de personas se agolparon en las afueras del hotel donde concentra el conjunto nacional con el rosarino como máximo objetivo. Todos tienen su camiseta, una foto o esperan poder sacarle una foto aunque lo vean a metros de distancia.
El capitán del seleccionado campeón del mundo viene desarrollando una intensa agenda durante la estadía en Beijing, en la que concedió entrevistas a los medios de ese país, y durante la última que mantuvo con la TV local encaró el desafío de hablar en chino, ya que el entrevistador le enseñó cómo se pronuncia su apellido en ese idioma. Eso le causó sorpresa a Messi. “Suena igual”, alcanzó a decir después de esbozar una sonrisa. Luego de eso, al flamante nuevo jugador del Inter Miami le volvieron a preguntar si llegaría a la próxima Copa del Mundo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
“Faltan muchos años todavía para eso. Mi objetivo es el día a día, seguir rindiendo al máximo y que las cosas se vayan dando como se tengan que dar. Prefiero pensar en corto y no a largo plazo”, explicó Messi en el canal CCTV5.
Le recordaron durante la charla la conquista de la medalla de oro que logró el seleccionado argentino en Beijing 2008. “Fue un momento muy especial, haber estado en los Juegos Olímpicos en ese momento. Son muchos años después de ese título, pasó muchísimo tiempo, siempre que venimos a China la gente nos trató bien, con mucho cariño, hay gente esperándonos cuando salimos a hacer un entrenamiento, en el estadio. Es impresionante como nos siguen y quieren estar cerca de nosotros. Muy agradecido”, aclaró.
Luego de eso, le explicó al periodista las razones que le impidieron en otras visitas, y también en esta oportunidad, poder conocer lugares turísticos de Beijing. “La realidad es que, cuando venimos, conocemos muy poco del país porque estamos en el hotel, del hotel al estadio y no nos da mucho tiempo para conocer a todos los lugares que vamos, pasamos un poco por lo mismo. No llegamos a conocer mucho porque pasamos mucho en los hoteles”, dijo.
Ante consultas puntuales, Messi descartó la chance de ser entrenador. "Hoy por hoy no pienso en ser entrenador. Mi intención, no creo que lo sea, pero después pueden pasar más cosas después que deje el fútbol. Sé que, hoy por hoy, entrenador no sería, pero todo puede pasar", afirmó.
En cuanto a la plenitud física que lo mantiene muy competitivo, el rosarino contó que las claves son "el cuidarse en las comidas, el buen descanso, es muy importante para cualquier deportista de elite, no solo para el fútbol. El descanso, nosotros jugamos muchos partidos seguidos por año, y creo que alimentarse bien y sobre todo descansar bien es importante a la hora de competir", detalló.
Tras pedirle que elija el partido más importante de su carrera, Messi respondió: "Tuve muchos partidos importantes y de gran trascendencia como finales de Champions o la final del Mundial 2014 en la que no tuvimos la suerte de ganarla. Tuve la suerte durante toda mi carrera, jugar muchísimos partidos importantes, ganar muchas cosas y otras no cumplir el objetivo que teníamos. Es difícil decir un partido, pero creo que pasé por muchos".