Parece que hace muchísimo que Maximiliano Lovera está en la primera división de Central. Y en realidad, así es. Si sigue en Arroyito como todo hace presumir, en noviembre ya se cumplirán 4 años de su debut en la primera canalla. Lo llamativo es que en marzo cumplió recién 20 años. Su estreno precoz y la cantidad de entrenadores que tuvo (siete en total) hicieron el resto: que su apellido sea habitual a la hora de la conformación de los equipos. Mucho más desde que llegó Diego Cocca, que fue hasta ahora el único entrenador que lo hizo jugar siempre de titular. Lo consideró 7 veces y las 7 desde el vamos. Por eso, porque se siente más cómodo que nunca, quizás más maduro, es que pese al interés de Napoli de Italia por llevárselo, no dudó ayer en decir: "Me gustaría quedarme a pelearla".



























