La palabra de Paulo Ferrari es más que autorizada para graficar la actualidad de Central. El defensor destacó el hecho de haber terminado el torneo en el puesto 12º cuando antes del reinicio estaban en el 23º lugar. Tampoco tuvo empacho para dejar en claro que "los del club somos siempre los que terminamos poniendo la cara. Pasaron muchas cosas en las últimas horas. Difíciles y duras. Obviamente que los que nacimos y somos del club la pasamos mal". Sin dudas, una definición bien marcada y direccionada. A la vez confesó "estar triste por no haber entrado de manera directa a la Sudamericana".
El Loncho ya entró en pleno plan vacacional. Seguramente aprovechará este lapso para bajar las cargas emocionales que vivió como el resto de sus compañeros durante los últimos días. También para dispersar la mente en pos de recargar energía de cara a lo que vendrá. Sea a nivel personal como deportivo.
Claro que no le esquivó al tema cuando se lo consultó sobre cómo había tomado lo que padeció el plantel puertas hacia adentro tras las repentinas y sorpresivas bajas de Javier Pinola y Damián Musto para la última cita del campeonato, cuando el equipo necesitaba de ellos también.
"Pasaron muchas cosas. Difíciles y duras. Obviamente que los que nacimos y somos del club la pasamos mal. Fueron días complejos, pero queríamos terminar de la mejor manera", confesó el experimentado defensor parido de las entrañas del club con una clara sinceridad conceptual.
No obstante, dejó sentado que lo que pasó con la repentina salida de Pinola a River "son temas personales. Son situaciones en las que uno, que nació en el club, no quiere que haya problemas. Pero en los últimos tiempos los hubo y nos dolió a todos. Sin embargo, hay que sobreponerse a todo y seguir adelante".
Mientras que a la vez destacó que "pese a que nos jugábamos mucho en el último partido, tratamos de todo lo que pasó no afectara a los más chicos, que al final del partido terminaron muchos en la cancha". No caben dudas de que el mensaje es además destacar que cuando los que vienen de afuera toman decisiones pensando en primera persona, los que luego salen a poner el cuero cuando las papas queman de verdad son los futbolistas que se formaron en las inferiores. La historia además así lo certifica.
De hecho, no en vano Paolo Montero terminó dejando en cancha de San Martín de San Juan a muchos pibes. Eso debe tomarse como un fiel certificado de que es el capital más genuino que tienen los de Arroyito. "Sí, jugamos muchos jugadores de la casa. Sólo puedo decir que estoy en el club que amo. El lugar donde me siento muy cómodo. Cada vez que me pongo la camiseta de Central es un orgullo", reflejó Ferrari.
Y recordó un hecho que se puede tomar como una gran diferencia entre querer estar siempre y decir que sería lindo estar siempre. "Una vez me lesioné en un partido que no tenía trascendencia en cancha de Banfield por la última fecha. Estuve diez meses sin jugar. Por eso, ponerme la camiseta de Central en cualquier partido es lo más lindo que hay. Y en eso soy un agradecido".
Así piensa Ferrari. El capitán canalla. Todo un fiel reflejo de lo que es realmente por dentro un jugador que se formó en la cantera auriazul, que piensa y actúa en consecuencia ante todo.