La realidad de Newell's mutó y de la mejor manera a lo que padecía hace apenas un año (o pocos meses). El sufrimiento por los magros resultados y la endeblez económica se fueron modificando por resultados deportivos y una mejoría en la tesorería. De las derrotas de la mano de Omar De Felippe a los triunfos con Frank Kudelka. Y de los saldos en rojo en la cuenta bancaria a una acomodada y sin sobresaltos. Los paros, reclamos e incertidumbre se modificaron precisamente con un ordenamiento en el fútbol que decantó en dinero líquido que permitió salir del ahogo financiero. A tal punto que hizo olvidar el tan famoso fideicomiso del que se habló durante más de tres meses y que en la actualidad pasó al olvido.






























