Pandemia

La única camiseta es cuidar la salud

Las dirigencias de Newell's y Central participaron de la charla que dio el infectólogo Cahn, en la que dio detalles de los riesgos sobre una rápida vuelta del fútbol sin aplicar las medidas preventivas.

Miércoles 22 de Julio de 2020

Primero fue Newell’s el que debió emitir un comunicado para desmentir una información errónea surgida en Buenos Aires por la participación de algunos jugadores en un entrenamiento. El lunes Central hizo lo mismo ante un escenario similar. Esto es lo que genera un fútbol argentino aún inmóvil que todavía no tiene fecha de retorno ni siquiera a los entrenamientos. En ese marco, Cristian D’Amico y Ricardo Carloni, ambos vicepresidentes en leprosos y canallas respectivamente, participaron de una reunión virtual junto a más de 80 dirigentes (entre ellos Claudio Tapia, presidente de la AFA), pero donde la voz cantante la tuvo Pedro Cahn, el médico infectólogo de mayor influencia en el gobierno nacional y uno de los más cercanos al presidente Alberto Fernández. El fue quien graficó algunas cuestiones preventivas puntuales, lo que generó una muy buena sensación en los directivos rosarinos, que mantienen el pensamiento de siempre, respecto de que lo primordial es la salud antes que la vuelta de la competencia. Otro de los presentes fue Donato Villani, coordinador del área médica de la AFA.

   Se supo que Cahn fue muy explícito en sus conceptos y que una de las principales declaraciones estuvo relacionada a los riesgos que estaría asumiendo un equipo argentino al viajar para disputar una competencia internacional, en este caso la Copa Libertadores de América. “Hoy no iría a jugar a Brasil”, destacó, entre otras cuestiones, el infectólogo.

   Central y Newell’s no tienen la obligación de viajar al exterior en los próximos meses porque no están disputando ningún torneo de esas características, pero más allá de eso D’Amico y Carloni entendieron a la perfección los riesgos que se tomarían en caso de volver a jugar en el corto tiempo, incluso dentro de Argentina, sin las medidas de prevención adecuadas. Es que en esa reunión Cahn expresó que el pico de contagios se espera para dentro de 15 días, justo el tiempo en el que los clubes del fútbol argentino tienen pensado volver a los entrenamientos.

   Todas estas charlas y reuniones que se dan sobre este tema obedecen a una situación particular, donde se mezclan la solidaridad tantas veces resaltada por los directivos y la necesidad de no quedar expuestos ante una determinada resolución de parte de la AFA, que podría ser injusta si sólo algunos clubes pueden regresar a la actividad. La disputa está en si todos los equipos deben volver al mismo tiempo o si sólo debieran hacerlo aquellos que juegan Copa Libertadores, atendiendo a que la Conmebol ya fijó fecha para lo que resta del certamen continental.

   Leprosos y canallas saben y entienden a la perfección (mucho más se aclaró el panorama a partir de la charla de ayer con Cahn) sobre los cuidados extremos que deberán tomarse cuando las prácticas se habiliten. Sólo se podrá hacerlo en grupos reducidos de no más de cinco o seis futbolistas por turno, además de una catarata de medidas que ya fueron presentadas en su momento por la AFA y en manos del Ministerio de Salud de la Nación.

   Carloni habló de lo “valorable” que fue la charla con el infectólogo. D’Amico tildó de “didáctica y explicativa” la exposición del profesional. Ambos entienden que lo mejor que le puede pasar al fútbol argentino es retomar su vida normal, pero ninguno de los dos está dispuesto a que ese paso se dé a cualquier costo y sin medir consecuencias. Cahn, por ejemplo, hizo referencia al fallecimiento por Covid-19 de César Salinas, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol.

   Difícilmente Central y Newell’s se aparten de la línea que marquen Chiqui Tapia y la AFA, pero mucho dependerá de la decisión que se tome. La casa madre del fútbol argentino tenía pensado realizar un pedido formal al Ministerio de Salud para el retorno de los entrenamientos en todas las categorías, aunque hubo conjeturas sobre que ese pedido iba a ser exclusivo para los equipos que participan en la Libertadores. De todas formas la reunión con el ministro Ginés González García pasó para la semana que viene.

   “Si yo fuera presidente de uno de los clubes del fútbol argentino que tenga que jugar alguna competencia internacional, al menos hoy, no mandaría a mi equipo a jugar ningún torneo”, enfatizó Cahn de manera más que clara, ante un Rodolfo D’Onofrio, presidente de River, club que tiene que viajar a Brasil para jugar ante San Pablo. Y agregó: “Si las fronteras están cerradas es por algo, es para evitar la propagación del virus y el gran riesgo que significa por ejemplo ir a un país como Brasil”.

   El infectólogo habló del entrenamiento por “células”, que era fundamental porque hoy no están dadas las condiciones para entrenar en forma grupal. Las “células” permiten que si hay algún contagio en la célula de un grupo reducido de jugadores estos no estén en contacto con otros. Y que no haya ninguna relación interpersonal tampoco después de los entrenamientos.

   Además en la charla se explicó que en “un partido o un recital de rock existe más chance de contagiarse que en una función de teatro. Y es porque la persona en un partido o un recital está en movimiento y vociferando más, mientras que si está sentado en una sala de teatro, tranquilo y sin gritar, allí se reduce el riesgo de contagio”.

   Hoy la pelota está detenida. Y la pandemia muestra su cara más compleja por estos días. El fútbol tendrá que definir en breve si arranca con los entrenamientos o sigue esperando un horizonte más despejado. Por ahora prima el sentido común y la prioridad es la salud.

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