Siempre fue vox pópuli que el sueño de Ezequiel Lavezzi (35 años) hubiera sido terminar su carrera deportiva en Central. El Pocho hubiese dado hasta lo que no tenía para cumplirle el deseo a su hijo Tomás de verlo con la camiseta canalla. Pero el destino le indicó otro camino al pibe bonachón que se formó en las inferiores de Coronel Aguirre. Por eso en diciembre pasado confirmó a través de sus redes sociales que se retiraba del fútbol tras finalizar el vínculo con Hebei Fortune de China. Todo estaba dado para que ese libro de un anhelo inconcluso no se abriera nunca más con la idea de escribir otro capítulo. Hasta que Cristian González fue confirmado como el técnico de la primera de Central. También es un secreto a voces la relación de amistad que mantienen Kily y Pocho desde hace años. Incluso, en más de una oportunidad el DT canalla declaró públicamente que “Pocho se muere por ponerse la camiseta de Central y me encantaría dirigirlo”. Y en consonancia, el ex jugador de la selección argentina supo confiarle a su entorno que “le hubiera encantado ser dirigido por el Kily en Central”.






























