El suizo sumó una nueva joya a su extraordinaria colección con una Gran Willy frente al argentino Brian Dabul y deleitó al público de la cancha central del Abierto de Estados Unidos.

El suizo sumó una nueva joya a su extraordinaria colección con una Gran Willy frente al argentino Brian Dabul y deleitó al público de la cancha central del Abierto de Estados Unidos.
El golpe, creación del ex tenista argentino Guillermo Vilas, se convirtió en un recurso
importante para defender pelotas que van a espaldas de los jugadores.
El año pasado, Federer -cinco veces campeón en Flushing Meadows- produjo un golpe similar que
dejó al serbio Novak Djokovic atónito al lado de la red y le dio un punto para partido en la
semifinal.
“¿Ustedes qué piensan?”, dijo el suizo a periodistas cuando se le consultó si el
golpe del lunes había sido mejor que aquel del 2009 que fue calificado como el “golpe del
siglo” por expertos de todo el mundo.
ESPN TV, la cadena que transmitía el partido en Estados Unidos, realizó una rápida encuesta
entre los televidentes. El 59 por ciento votó a favor del nuevo golpe.
Por su parte, Federer no se mostró tan seguro.
“¿Creen que éste fue mejor? No lo sé. Obviamente la importancia del que hice el año
pasado haya sido un poco mayor. Por eso tuvo bastante impacto”, planteó el nacido en Basilea.
“En términos de dificultad, quizá este fue más difícil, porque tenía la sensación de
que debía correr una larga distancia y estaba lejos”, añadió.
Federer confesó que cuando se dio vuelta, no sabía si su tiro había picado dentro de la
cancha.
“Obviamente el público me dio la respuesta, que había sido buena. La ovación fue
fantástica. El público enloqueció. Puede verse en mi reacción que no podía creerlo”, admitió.
Federer, ganador de 16 títulos en torneos del Grand Slam, señaló que después de 10 años en el
circuito profesional ya tenía una buena cantidad de golpes en su repertorio.
“Conozco YouTube, hay muchachos que están reuniendo mis mejores”, indicó el
suizo.

