Villa Gobernador Gálvez es la historia de trabajadores y obreros, luchadores por el pan de cada día, en el mejor de los casos, y también de desocupados peleando por subsistir. La mayoría de su gente, humilde y sencilla, se olvidó ayer por un instante de las carencias y preocupaciones. Coronel Aguirre les dio un ascenso, al torneo Argentino B (cuarta categoría), haciendo posible que el fútbol los deje soñar por un rato y los haga olvidar de ese dinero que no alcanza o la violencia con la que conviven. Más de uno de esos futbolistas que visten la camiseta verdirroja a cada uno de los habitantes de esa populosa ciudad, con quienes comparten la ilusión de esquivarle a la miseria y de demostrarse a sí mismos que son capaces de gambetear las privaciones a las que fueron condenados.

























