Central y Newell's protagonizarán esta tarde el gran clásico rosarino, esta vez marcado a fuego por la lucha de ambos por recomponer los promedios. Diego Cocca y Frank Kudelka tendrán su bautismo en el derby de la ciudad. Se juega en el Gigante, desde las 15.30 y dirige Andrés Merlos
El domingo rosarino será desde temprano un volcán de adrenalina que irá lanzando lava de pasión hasta llegar a su punto máximo de erupción. Desde las 9 los televisores estarán encendidos con la antena apuntando a China rogando que la selección argentina del Oveja Hernández pueda dar el batacazo ante España y se consagre campeona del mundo en básquet. Pero hay mucho más. Después, a las 11, llegará el turno de mirar de reojo lo que será la presentación oficial de Diego Maradona (de pasado leproso) como DT de Gimnasia, justo ante el Racing del Chacho Coudet (excanalla). Pero aún lo mejor estará por venir. Porque el plato fuerte de la jornada llegará después del mediodía, ya que desde las 15.30 se jugará el inigualable clásico rosarino en el Gigante de Arroyito. Y esta vez Central y Newell's más que nunca se verán las caras con un objetivo compartido: sumar para engrosar el promedio. Por ello más que por el "sentido de pertenencia", que esta vez no abunda en ninguna de las dos formaciones titulares ni en los cuerpos técnicos, se juega por sobre todas las cosas por el "sentido de permanencia". El partido que todos los hinchas esperan durante el año se disputa hoy y Rosario volverá a estar en vilo, fiel a su ADN de ser la ciudad más futbolera del mundo. Que sea una fiesta, más allá de las urgencias y que se juegue con la calculadora en la mano.
Central y Newell's; Newell's y Central; a lo largo de su historia jugaron partidos peleando campeonatos, merodeando por la mitad de la tabla, participando de torneos internacionales y también de Copa Argentina, pero el clásico de hoy se dirime prioritariamente mirando una sola tabla: la de los promedios.
Está claro que recién se disputa la sexta fecha de la Superliga y que además luego se promediarán también las once jornadas de la Copa Superliga, pero la realidad marca que los tres puntos que hoy están en juego en el Gigante tienen un valor matemático y simbólico trascendental, tanto para canallas como para leprosos, ya que el vencedor se asegura estar a salvo momentáneamente de la zona roja de los tres descendidos. Y la incertidumbre y las urgencias tomarán por asalto al que resulte vencido. Por ello no será raro que si promediando el complemento no se sacan diferencias ambos equipos se enamoren del empate, que les permitirá a los dos no salir rengos de Arroyito.
Lo sustancial es que otra vez se cruzan los colores primarios de la pasión rosarina. El azul y amarillo se mezclará con el rojo y negro armando la paleta cromática inigualable que paraliza los corazones de la ciudad futbolera por excelencia.
La cita es en Arroyito, pero cada barrio del centro y la periferia lo vivirá con intensidad. Tal como ayer lo hizo la muchachada en un ejemplo de convivencia en el barrio Tiro Suizo (ver página 24). Pero hoy se juega por los porotos y tanto el DT auriazul Diego Cocca como el rojinegro Frank Kudelka tendrán su bautismo en el clásico al frente de los equipos de la ciudad y vivirán en carne propia el exitismo desmedido de la victoria o la dura condena de la derrota. Porque el derby rosarino siempre deja secuelas, para bien o para mal, aunque está claro que las “formas” también inciden y pueden “oxigenar” un resultado.
Además de que el sentido de pertenencia no está en los entrenadores, también son mayoría los foráneos que jugarán el duelo de esta tarde. Por el lado de Central, el único de inferiores es Jeremías Ledesma y en Newell’s están el emblema Maxi Rodríguez, sus primos Alexis y Denis, que tienen chances de ser de la partida, y Jerónimo Cacciabue. El resto son todos futbolistas que más tarde o más temprano llegaron como refuerzos a Arroyito y al Parque, lo que no quita que hoy salgan a la cancha con la misma enjundia y determinación que los del semillero local en pos de la victoria.
Justamente Maxi es el único de todos los que participan del clásico que agitó la red en el derby: anotó dos. Y además hoy se convertirá en el jugador más veterano en la historia leprosa en enfrentar al archirrival. Newell’s buscará revertir la apatía que lo acompaña casi siempre que sale del Coloso y hoy no puede tener mayor motivación. Por el otro lado, Central buscará mantener el invicto en la Superliga, pero esta vez con un triunfo, ya que arrastra tres empates en fila.
Ninguno de los técnicos confirmó el equipo y hoy se develará el misterio. Central intentará perforar por las bandas con Rius y Zabala y Newell’s buscará ser prolijo con la pelota en el medio para encontrar a Albertengo lanzado en velocidad. Estará el aperitivo de la reserva como preliminar (12.45). Y luego serán noventa minutos intensos a todo o nada, con un estadio repleto esta vez por los hinchas canallas. La particularidad será que la calculadora siempre estará a mano, antes de ejecutar cada córner y manejar los tiempos para atacar o defender. Así viven hoy en Arroyito y el Parque, así afrontan cada partido y así jugarán el clásico de hoy. Más allá de las urgencias, ojalá que sea una fiesta.