Central rodará esta tarde su octavo capítulo en esta novela que lo tiene como uno de los firmes protagonistas. Dejó de dominar con alto rating el certamen nacional, pero igual se mantiene en la vanguardia. Tal es así que es uno de los pocos que hasta el momento le viene dando la espalda a la derrota. Puede tener altibajos a lo largo de la contienda, aunque jamás se relaja cuando parece que la batería pide un golpe de energía. Al contrario termina de pie. Y en esta jornada sabatina se presentará en Florencio Varela. Un reducto donde paradójicamente Defensa y Justicia no viene moviéndose con la libertad deseada. Independientemente de eso, Central deberá tener ojo de halcón para no cometer ciertos errores y terminar siendo presa del dueño de casa.
Hasta el momento da la sensación de que el conjunto de Arroyito es un modelo rendidor, pero no termina de dar ese salto que se requiere para ser sólido y alcanzar además la meta trazada. Todavía se asemeja más a una representación del diseño que tiene en mente Eduardo Coudet, quien a un equipo ensamblado. Claro que también hay que destacar que a lo largo de las siete primeras citas se incorporaron algunas características del producto final. Y vaya que le fue estupendo a nivel rendimiento y resultado.
Porque hasta la fecha pasada fue el equipo a seguir. A bajar en realidad. Marcaba el camino a paso firme y generaba cierta envidia a más de un rival con sus conquistas, sea dentro como fuera de los límites del Gigante. El empate ante Colón, sumado a que San Lorenzo goleó a Lanús y se recibió de nuevo líder, dejaron un sabor agridulce en el fino paladar auriazul.
No obstante, Central tratará esta tarde de hacer saltar la banca en Florencio Varela con una alineación que tendrá tres nuevos integrantes (ver página 3) en concordancia a lo que expuso frente al Sabalero. Es indisimulable que el entrenador tiene muy pocas piezas definidas como para catalogar a este equipo como la versión final. El Chacho Coudet cambia semana a semana algunos componentes en busca de encontrar la mejor relación entre las líneas en una muestra clara de que la máquina todavía no está aceitada como el técnico pretende.
La consigna no se negocia. La intensidad es la génesis que distingue a este plantel. Presiona para atacar y lastimar por los dos bandos con la misma sed letal. Tiene un medio y delantera de buen pie además. Con hacerle un simple repaso a la formación bastará para dar fe de que la jerarquía es otra de la rica y nutritiva sustancia que tiene. Por supuesto que también tiene sus carencias. Aunque son más las virtudes que los defectos que puede llegar a mostrar. A tal punto que no en vano es uno de los mejores equipos del fútbol nacional. Y hoy en Florencio Varela tratará de ratificarlo.



























