Quizá esta vez sea la vencida para Joaquín Pereyra, porque las negociaciones entre Central y Famalicao están totalmente cerradas de palabra y sólo es cuestión de llevarla a los papeles, pero para que ello ocurra debe aparecer lo que todos esperan y por lo que nadie se atreve a aventurar el final de la historia: que Pereyra dé el sí definitivo y que acepte emigrar a préstamo al club de Portugal (desde donde lo tentaron hace algunos meses, más precisamente desde Sporting de Lisboa). Lo acordado entre ambos clubes es un préstamo por un año de alrededor de 100 mil dólares, con opción de compra de unos 3.3 millones por el 90 por ciento del pase. Lo que decida el volante ofensivo es lo que sucederá. Si acepta seguirá su carrera en el fútbol portugués. Si la desecha como lo hizo con la de Sporting, seguirá peleando un lugar en el equipo del Kily González.
Por el lado de Central hasta la noche del miércoles fue prácticamente imposible encontrar algún tipo de confirmación sobre que la operación estaba “cerrada”. La explicación es sencilla: hasta que Pereyra no haga pública su decisión y, sobre todo, hasta que se firmen los papeles pertinentes está el temor a que suceda lo mismo que ocurrió a fines de mayo, cuando se frustró el préstamo a Sporting de Lisboa (con esa operación los canallas cancelaban además una deuda con el club lusitano por Teófilo Gutiérrez).
El ofrecimiento de Famalicao es muy similar al de aquella vez con Sporting. Lo que hay sobre la mesa es un préstamo por un año, con opción de compra. La primera parte del acuerdo sería de unos 100 mil dólares, mientras que la opción está por encima de los tres millones. Desde lo económico, en Central entienden que es una oferta más que tentadora, quizás un poquito por debajo en la cotización final, pero con la chance de recaudar más con la opción de compra en esta ocasión.
Pereyra no sólo está al tanto de la situación, sino que él mismo está en contacto permanente con la gente de Famalicao. Es más, según confiaron, el entrenador Joao Pedro Sousa se comunicó con el paranaense, a quien le hizo saber que su deseo es tenerlo en el equipo. Por eso también la decisión está exclusivamente en manos del volante zurdo canalla y de su representante.
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En Central no pondrá resistencia ante la partida de Pereyra.
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Así planteadas las cosas, en Central decidieron que ya no hay mucho más para hablar con Famalicao. En los pocos días que trascurrieron desde que llegó el ofrecimiento formal a la sede de calle Mitre, el acuerdo entre clubes fue rápido. Los portugueses pusieron sobre la mesa un tipo de negociación, los dirigentes canalla intentaron mejorarla y desde Portugal mostraron predisposición para el acuerdo posterior.
Así, la pelota cayó indefectiblemente en el patio de Pereyra, quien ya pasó por una situación similar hace poco más de dos meses. Aquella vez la historia no terminó de la mejor manera, al menos para Central, desde donde consideraban que era una buena oportunidad, pero el jugador no acordó algunos detalles puntuales, además de lentificar las charlas, algo que en Sporting no tomaron de la mejor manera.
Ahora Pereyra pareciera estar más decidido, pero tampoco es demasiado el diálogo al que se presta el jugador como para saber cuáles son sus sensaciones. Lo que sí tienen en claro en Central es que la decisión de negociar con Famalicao es porque una supuesta baja de Pereyra no le ocasionaría un gran dolor de cabeza al Kily González. No por la clase de jugador que se le iría, sino porque consideran que en ese puesto el técnico tiene varias alternativas. Incluso está la sensación de que para muchos a Pereyra no le vendría mal un cambio de aire, preferiblemente en el exterior, donde podría explotar de manera definitiva, algo que aún en Arroyito no pudo, aunque nunca tuvo la continuidad necesaria de los entrenadores que lo dirigieron.
La frase “Pereyra continuará su carrera en Famalicao” tenía hasta el miércoles por la noche todo el contexto, pero después de lo ocurrido con Sporting, en Central esperan que llegue la decisión del futbolista primero y la firma del acuerdo. Sí está claro que del lado de Central está todo acordado de palabras y allanado el camino.
Entre Damián Martínez y Fernando Torrent
En lo que hace a la situación de Damián Martínez, las pretensiones de Central de retocar la cláusula en el contrato del lateral derecho siguen vigentes. En realidad entre Central y Unión se firmaron dos cláusulas (una para 2020 y otra para 2021) en relación a la obligación de la compra del restante 50 por ciento y la intención de la dirigencia de Arroyito es lograr que al menos la de este año quede sin efecto. Por las dudas, se sigue trabajando sobre Fernando Torrent (ex Arsenal), quien podría ser una opción.