Si no fuera por los vaivenes que suele haber en el mundo del fútbol, la venta de Rodrigo Villagra a Talleres está concretada y Central se desprenderá de un jugador que hasta no hace mucho era titular indiscutido en el equipo del Kily González. Lo acordado de palabra entre ambos clubes es la cesión del 65 por ciento del pase, a cambio de una cifra que no trascendió, pero que superaría el 1,2 millón de dólares. Hasta última hora de este martes nadie lo dio como hecho por el simple motivo de que no había “nada firmado”. Es difícil que la operación se caiga, pero considerando lo que sucedió con varios nombres que iban a llegar como refuerzo y finalmente no lo hicieron, la cautela sonó entendible. Tendría que aparecer, antes de la firma de los papeles, una oferta mucho más tentadora desde lo económico para que suceda algo similar a lo ocurrido con el peruano Wilder Cartagena.






























