Boca Juniors amargó esta noche a Independiente al ganarle 3 a 2, en un partido correspondiente a
la decimoséptima fecha del torneo Clausura. Luciano Monzón, a los 32 minutos del primer
tiempo, Martín Palermo, a los 39 de la etapa inicial, y Pablo Mouche, a los 44 de la etapa final,
marcaron los goles de Boca. Para Independiente anotaron, Ignacio Piatti, a los 30 minutos del
primer período y Leonel Núñez, de tiro penal, a los 48 minutos del segundo tiempo.
Boca ganó un clásico que se tornó “caliente” sobre el final, ya que cuando el equipo
xeneize se puso 3 a 1, Pablo Mouche, luego de convertir el gol se sacó la camiseta, y fue
amonestado pero luego hizo gestos descomedidos a la hinchada local por lo que debió retirarse
expulsado.
Independiente ofreció una pálida imagen, no inquietó casi nunca a Boca, y con esta derrota
perdió grandes chances de luchar por el título. Boca se retiró ganando el primer tiempo,
porque dispuso de varias ocasiones para convertir, mientras que Independiente, las oportunidades
que tuvo las desperdició por impericia de sus delanteros.
Apenas comenzó el partido, Boca ya expuso sus intenciones de atacar a Independiente, no se
refugió atrás sino que salió decidido a pelear el mediocampo, con Juan Román Riquelme como el
principal estratega.
El conjunto local le opuso a esa estrategia, la velocidad de Mancuello, por el sector izquierdo,
y la picardía de Silvera, en el centro del ataque, dos jugadores que complicaron a la débil defensa
xeneize.
Un tiro libre de Mancuello que se fue desviado fue el primer llamado de atención para Boca, que
rápidamente replicó, a los 6 minutos, con una buena jugada de Gaitán que dejó habilitado a Palermo,
quien sin marcas, y en posición de gol, tiró débil a las manos de Gabbarini.
A partir de ese momento, el partido se tornó más atractivo, porque los dos llegaron con
posibilidades, porque en el caso de Boca fue Riquelme, sin marcas, el que diseñó los ataques
xeneizes, y en Independiente comenzó a aparecer la figura de Lucas Mareque, quien con sus gambetas
y su rapidez desequilibró a la defensa xeneize.
Con el aporte de Piatti, por el sector derecho y Mancuello, por el izquierdo, Independiente se
acercó con peligro, hasta que a los 20 minutos, un centro de Mancuello no fue interceptado por
Silvera, cuando estaba solo ante la valla.
Respondió Boca con un cabezazo de Muñoz, que salvó Gabbarini, pero a los 30 minutos, llegó el
gol de Independiente. Fue una notable jugada de Mareque, que realizó una serie de gambetas
zizagueantes, ingresó al área boquense por el sector derecho y cedió hacia atrás para Piatti quien
con un violento remate venció a García.
Sin embargo, Boca llegó rápidamente a la igualdad porque Chávez habilitó a Monzón, quien con un
tiro violento estableció la igualdad a los 32 minutos. Y siete minutos después, fue Martín
Palermo, el histórico goleador quien aprovechó una mala salida de Gabbarini, y cabeceando hacia
atrás, marcó el segundo tanto.
En el segundo tiempo, el técnico de Independiente, Américo Gallego, hizo ingresar a Patricio
Rodríguez por el improductivo Darío Gandín, porque necesitaba rápidamente llegar a la igualdad, y
puso en aprietos a Boca, que sólo atinó a responder con algunos contraataques. Así, a los 15
minutos, Monzón capturó una pelota en el área local y con un remate de zurda tiró apenas
desviado.
Independiente siguió atacando, aunque sin orden, logró dominar a Boca, que comenzó a refugiarse
en su área: Silvera, a los 22 minutos, con un cabezazo que se fue desviado, puso otra vez el alerta
en la defensa visitante.
Los cambios de Vallés por Galeano y González por Mancuello le dieron mayor movilidad a
Independiente, mientras que Boca comenzó a sentir la pasividad de Riquelme, que se estacionó en el
mediocampo.
Sin embargo, la esperada reacción del local sólo se vio en pocos pasajes de ese período, y
cuando Riquelme volvió a tomar el control del balón, Boca fue neutralizando de a poco a
Independiente, que cayó en la telaraña xeneize.
Así, Boca logró el tercer tanto a través de una excelente jugada de Pablo Mouche, que había
ingresado por Nicolás Gaitán, y desató la ira del “rojo” porque hizo gestos
descomedidos a la hinchada y se fue expulsado.
Sobre el final, un tiro penal que convirtió Leonel Núñez le dieron emotividad al cotejo, pero
Independiente no pudo lograr la igualdad y Boca se retiró con un triunfo que le arruinó el
campeonato a su rival.