Ovación

40 años de ausencia en el hockey

Se cumple un nuevo aniversario de la desaparición de Adriana Acosta por parte de la dictadura cívico militar y eclesiástica.

Miércoles 30 de Mayo de 2018

Jugaba de wing derecho cuando los palos de hockey tenían pipas largas, las bochas pesaban más, el césped era de verdad y no sintético y Las Leonas no asomaban siquiera como proyecto. Adriana Inés Acosta fue capitana del equipo juvenil campeón del club Lomas Athletic (Buenos Aires), en 1972. Un año después también vistió el brazalete pero con el seleccionado de Buenos Aires que ganó el Campeonato Argentino. Además fue parte del combinado nacional juvenil y de mayores argentino. Y lució la albiceleste, al igual que la rosarina y elegida como mejor del mundo en ocho ocasiones Luciana Aymar. Pero, por fuera de todos estos logros deportivos, Acosta carga con el triste mérito de ser la primera mujer deportista desaparecida por la última dictadura cívico, militar y eclesiástica, de la que se obtuvieron datos fehacientes. Esta semana se cumplieron 40 años de su ausencia en la historia del hockey y del país. Un partido que aún no finalizó, aunque la cancha de hockey del Centro Nacional de Alto Rendimiento deportivo (Cenard) lleve con justicia su nombre desde 2009.

La vida de Adriana no fue sólo deportiva. Realizó trabajo social en el Hogar Patiño de Lomas de Zamora, ciudad del conurbano bonaerense donde había nacido. Se calzó la pollera corta hasta 1975 y colgó los botines en el club Longchamps, al regresar de una gira por Inglaterra.

Fue estudiante de ciencias de la educación y también de medicina en La Plata y una de las tantas militantes que se opuso al régimen militar que tomó el poder desde 1976 a 1983. Integró el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML)y supuestamente por ello fue raptada por un grupo de tareas cuando tenía apenas 22 años.

El secuestro sucedió el 27 de mayo de 1978 poco después del mediodía en una pizzería de una esquina de Villa Devoto y a sólo seis días del comienzo del Mundial de fútbol que coronaría al país como campeón por primera vez y sepultaría muchas otras historias y vidas .

"La buscaron sus padres Teresa y Oscar, sus hermanos menores Leticia y Marcelo, los organismos de derechos humanos. La negaron el obispo de Lomas de Zamora, Desiderio Colino, los jueces Guillermo Rivarola y Norberto Giletta, que rechazaron los habeas corpus de su familia y la mayoría de una sociedad anestesiada en vísperas del Mundial", aseguró en una nota reciente el periodista Gustavo Veiga, que hizo una crónica al respecto.

Además de Acosta, en el listado de deportistas desaparecidos están los 146 rugbiers de todo el país (entre los que se encuentran una veintena pertenecientes a clubes de Rosario) que se homenajearán en el III Seven (ver aparte). Se suman Miguel Sánchez y Eduardo Requena (atletismo), Alicia Alfonsín (basquetbolista del club Deportivo y Social Colegiales), Gustavo Bruzzone (ajedrez); los futbolistas Luis Ciancio (Gimnasia La Plata), Carlos Rivada (Huracán de Tres Arroyos) y Gustavo Olmedo (Los Andes de Los Sarmientos, de La Rioja), Deryck Gillie (nacido en Inglaterra y dedicado al yachting), Daniel Schapira (tenista y profesor) y el gimnasta artístico Sergio Fernando Tula.

Cristina Tortti, una ex militante del PCML, dijo que compartió cautiverio con Adriana en El Banco (autopista Ricchieri y Camino de Cintura). Contó que dormía mucho, que suponía que la iban a liberar antes que a nadie, pero que pasó lo contrario, la que salió fue ella y no Adriana.

En una publicación del club Lomas de 1972 se la ve a Acosta con el equipo juvenil campeón, agachada, y con 16 años. Figura allí en el listado de goleadoras: la primera, Nadia Loray, cosecha 40 goles, la cuarta es Adriana, con 14 de los 124 logrados por Lomas en el año. Justamente Loray la recordó así en un homenaje en 2012: "Le decíamos Lechu, primero fuimos compañeras, luego la respeté como capitana y más tarde la admiré con su arribo al seleccionado".

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