Domingo 29 de Septiembre de 2019

¿Decime, estás chapa o fumado? Reperfilemos. ¿Cómo se te ocurre criticar en esos términos al exterminador de la caja de respaldo de las jubilaciones y que además se esmera en dejar a los viejos malcomidos y sin medicamentos? Pero si no tiene alma. Sí, sí, es un killer y lo sabe todo el mundo. Y los pensionados y jubilados más que nadie. El Fondo de Garantía de Sustentabilidad era de cincuenta y siete mil millones de dólares y como un mago maligno lo transformó en veintidós millones. En cualquier momento el mejor equipo de los últimos cincuenta años apela a la reiterada fórmula de nada por aquí, nada por allá y se reparte el botín antes del raje. Una mitad para el gobierno para financiar la campaña electoral y la otra mitad para un insaciable prestamista, el FMI. El aprendiz de carnicero por ahí hipoteca, vende o rifa otros cien años de esclavitud y deja a la gente temblando y en bolas mientras raspa la olla y se compra un tiempito más en el infierno. El fracasado de la señora almorzadora delira con permanecer pero el Chancho de Tierra, dijo el horóscopo chino, está en retirada. Igual está decidido a causar todo el daño posible y más. Es su naturaleza. Y algunos seguidores, uno o dos que no se deciden a darse vuelta en el aire todavía, esperan agazapados ocultos en el Congreso dispuestos a regar con veneno cualquier intento de recuperación por parte de los sucesores. Cuidado, hay gente detrás de placares y roperos. Aún de las paredes. De terror. Ya hubo varios detenidos por criticar en las redes. Dicen que algunos mensajes interpusieron la palabra muerte en referencia al presidente, y adentro. Sólo digo, y con todo respeto, que como Dios mata a millones cada día él está convencido de que no es menos. Además, pobrecitos los sospechosos de ser capaces de atentar contra la seguridad. Dicen que los ciber ataques pueden ser muy peligrosos. Menos mal que falta poco. Si las elecciones estuvieran más lejos, vaya uno a saber lo que podría llegar a suceder si los necesitados se hartaran de ser los eternamente condenados. ¿Pero qué dice, no entendió que hay que hablar más bajo que en la página 2?. No he dicho nada. Le debe haber parecido. A ver si alguien, equivocadamente, interpreta que se violan los derechos humanos. Yo no fui. Yo tampoco, para nada, válgame Dios. Cortemos con esta charla insustancial. A ver si nos confunden con esos disconformes de siempre. Porque que los hay, los hay. ¿No?

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