Con el lucimiento de los solistas de Anacrusa y la ajustada performance de la Orquesta Nacional de Música Argentina “Juan de Dios Filiberto”, el miércoles último se inauguró el 9º Encuentro Nacional de Músicos en Rosario con un brillante concierto ofrecido en el escenario del teatro La Comedia.
Apenas pasadas las 21, con los integrantes de la Orquesta “Juan de Dios Filiberto” ubicados frente a sus atriles, un público integrado por gente de todas las edades le dio la bienvenida al maestro Atilio Stampone, una de las glorias del tango argentino. El pianista, compositor y director orquestal saludó al auditorio, presentó los dos temas con los que abriría el concierto y se sentó al piano para interpretar “Mi amigo Cholo” y “Taconeando”, de José Horacio Staffolani y Pedro Maffia. Luego, la orquesta conducida por Stampone ofreció un original arreglo de “La tablada”, de Francisco Canaro, y terminó su presentación con una conmovedora versión de “El día que me quieras”, de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, que fue largamente aplaudida por el público entusiasta que colmó la capacidad del teatro.
Inmediatamente después de la actuación de Stampone subió al podio José Luis Castiñeira de Dios —creador junto a Susana Lago del grupo Anacrusa— para ofrecer sus suites “Florilegio americano” e “Imágenes criollas” y “Memento”, una pieza para piano, orquesta y solistas instrumentales, que permitió el lucimiento de la orquesta, sus solistas, y de los talentosos integrantes de Anacrusa.
Los aportes de Alejandro Santos (flautas), Hugo Pierre (saxos y clarinetes), Guillermo Arrom (guitarra eléctrica), Cristian Zárate (piano), Marcelo Torres (bajo eléctrico) y Enrique “Zurdo” Roizner (batería) estuvieron a la altura de las expectativas que despierta una formación que, en sí misma, es un verdadero seleccionado de músicos.
El virtuosismo y la sensibilidad puesta de manifiesto por los solistas y la orquesta, recorriendo armónicamente los ritmos tradicionales con un enfoque lírico, fue muy apreciado por un público que, como ha quedado plasmado a lo largo de los nueve Encuentros de Músicos Populares, no necesita una estética declamatoria para saludar de pie y con aplausos sostenidos a los cultores de la buena música.
Segunda noche. Con cinco expresiones, la segunda noche del encuentro transportó, durante tres horas, a un público que se dejó cautivar por melodías, ritmos y armonías tan originales como bellas.
El guitarrista paranaense Ernesto Méndez abrió la presentación con tres versiones de temas litoraleños y las cuatro obras de una suite de su autoría con una calidez y sutileza notables. Inmediatamente después subió al escenario Lars Nilsson, el quenista y flautista del grupo Markama para interpretar la “Cuequita de los coyas”, “La bolivianita” y “Azul Tiahuanaco”, entre otros temas, con el aporte de los rosarinos Mariano Harreguy en guitarra y Juancho Perone en percusión.
En tercer lugar ocupó el escenario el cuarteto vocal rosarino Karé, dirigido y arreglado por Diego Petrelli, que que ofreció cuidadas interpretaciones de clásicos del folclore y un homenaje al Chango Farías Gómez expresado en dos temas clásicos del Grupo Vocal Argentino y los Huanca Hua.
Casi sin solución de continuidad se presentó la bandoneonista y cantante Susana Ratcliff acompañada por Ana Ponce (percusión), Guillermo Delgado (contrabajo) y Gustavo Pometti (guitarra). Con una orquestación muy sólida, el cuarteto liderado por Ratcliff recorrió con acierto distintos ritmos rioplatenses.
Para cerrar la noche, ocupó el escenario el acordeonista Raúl Barboza junto al guitarrista Nardo González. Comenzó con “El aparecido”, siguió con “San Luis Gonzaga”, un chamamé dedicado a esa ciudad de Río Grande do Soul. Siguió con una hermosa versión de “Alma guaraní”, otra de “La calandria” y “Pájaro chogüí”. Barboza no se cansó de destacar el virtuosismo de su compañero Nardo González, también tuvo palabras muy elogiosas hacia el gran bandoneonista rosarino Cholo Montironi. El aplauso cerrado del público premió un concierto casi mágico.