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"Vivimos en un mundo desafinado"

El canto hace bien, aquieta la mente y conecta con la alegría. Asistir a clases individuales o formar parte de un coro puede mejorar el ánimo de las personas y devolverles la sonrisa. Hasta hay canciones con efectos terapéuticos. De estas ventajas da cuenta el creador de la Terapia del Canto en Argentina, Alberto Kuselman, porteño de nacimiento que vive en Capilla del Monte (Córdoba).

Domingo 31 de Agosto de 2008

El canto hace bien, aquieta la mente y conecta con la alegría. Asistir a clases individuales o formar parte de un coro puede mejorar el ánimo de las personas y devolverles la sonrisa. Hasta hay canciones con efectos terapéuticos. De estas ventajas da cuenta el creador de la Terapia del Canto en Argentina, Alberto Kuselman, porteño de nacimiento que vive en Capilla del Monte (Córdoba). En su paso por Rosario para brindar un taller dialogó con LaCapital acerca de los beneficios de esta terapia para curar los males de la época.

"Vivimos en un mundo desafinado que está enfermo. Lo que va a salvarlo es la música. La depresión ya es una plaga. Por eso se necesitan tantos estimulantes para salir de este estado. En las personas con estos problemas es como si la cuerda de la guitarra estuviera más floja. A otros les pasa lo contrario: tienen la cuerda muy tensa, es decir, suelen ser propensos a irritarse. Cada uno necesita una afinación diferente", opinó.

Para Kuselman, quien es psicólogo y músico, las enfermedades y el sufrimiento son producto de la desarmonía, y mediante la música se puede volver a estar en armonía. "En vez de estar todo el tiempo pensando qué mal estoy, no se qué hacer, soy un desastre, no sirvo para nada, se pasa a estar bien, feliz y pleno", dijo.

El músico considera que la clave para estar mejor es aprender a vivir en el presente. Los seres humanos habitualmente están preocupados y temerosos por lo que puede suceder, y sufren por los pensamientos. Un ejemplo de diálogo interior de la mente puede ser: "tengo miedo de que no me quieran, me vaya mal, me abandonen..." Se suele vivir con angustia y focalizado en el futuro. Mientras que el canto "tiene el poder de detener el diálogo interior de la mente, nos despierta cuando estamos dormidos detrás de pensamientos repetidos", explicó.

A través de una serie de canciones, compuestas en su mayoría por el mismo Kuselman, se logra estar en el presente. Es ahí cuando se produce al cambio y principalmente el ahorro de la energía invertida en los pensamientos repetidos o preocupaciones. Además así se está más cerca de la felicidad.

De acuerdo a la necesidad de cada persona se indica un tipo de canción, como si fuera una medicina. Hay melodías para salir de la duda y tomar decisiones, y otras para la libertad y entrega. Quienes practican esta terapia suelen cantar cuando comienzan el día y antes de irse a dormir. Los ayuda a dejar las tristezas atrás y a ponerse más activos.

Un poco de historia

Kuselman se recibió de psicólogo en Buenos Aires en 1972. En los primeros diez años de profesión empleó las técnicas tradicionales de psicoterapia y luego incorporó los cantos terapéuticos basándose en saberes antiguos. Los indios utilizaban el canto para la curación. Para darle forma a esta terapia tuvo en cuenta no sólo los conocimientos de los indígenas de Argentina, sino también de otras culturas, como las hindúes y mexicanas. Inspirado en las enseñanzas de don Juan Matus, indio Yaki de México, compuso la ópera "Nagual", que incluye letras y melodías para trabajar sobre la duda, respirar en el presente y conectarse con la humildad, entre otras. Además entró en contacto con collas, mapuches, guaraníes y mocovíes para aprender de sus rituales curativos en los que utilizan el canto, la música y la danza.

De los orígenes de la Terapia del Canto ya hace 25 años, lapso en el que el músico se ocupó de expandir por el mundo este remedio terapéutico. Creó varias escuelas en el país y Uruguay para la formación de terapeutas (Buenos Aires, Capilla del Monte, Rosario, Santa Fe, Paraná, Sunchales, Córdoba, Necochea y Montevideo). Y lo difundió en Chile, Paraguay, Bolivia, Brasil, Uruguay, España, Alemania y la India.

Kuselman lanzó varios discos en los que canta y toca la guitarra e instrumentos de vientos, acompañado por un grupo de músicos en coros, sikus, quena, teclado, bombo, redoblante y percusión, entre otros. El repertorio de canciones, realizadas en base a música folclórica, se aplica en el marco de talleres, grupos terapéuticos y terapia individual. Un remedio casero, que limpia todos los miedos y ayuda a vivir más feliz. ¡Para tenerlo en cuenta!

Contactos

Terapia del Canto: Rondeau 4023, 4541834. Coro Cantoamigo: gillicantoamigo@hotmail.com y 156-384001.

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