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La correcta alimentación de una persona en diálisis puede salvar su vida

La licenciada en nutrición Paola D'Antonio escribió un libro con recomendaciones y recetas para enfermos renales. Afirma que los pacientes no saben cómo manejarse diariamente con la comida y que la dieta marca la diferencia en el tratamiento.

Domingo 17 de Junio de 2018

La licenciada en nutrición Paola D'Antonio escribió un libro con recomendaciones y recetas para enfermos renales. Afirma que los pacientes no saben cómo manejarse diariamente con la comida y que la dieta marca la diferencia en el tratamiento.

Recetas para pacientes en diálisis es el libro que la licenciada en nutrición Paola D'Antonio alumbró después de más de 12 años de trabajar con personas con problemas renales severos. La publicación, que es un éxito entre los pacientes, tiene en realidad su origen en una historia personal de la autora: la enfermedad de un ser muy querido.

"Este libro nace con la ilusión de ser una herramienta en la familia del paciente renal, un soporte. No me gustaría que a nadie le suceda lo que le ocurrió a mi abuela. Ella pasó años de su vida en una sala de diálisis. Nadie en la familia sabía bien cómo encarar el tratamiento, qué pasaba con su cuerpo, qué darle de comer. Fueron tiempos muy difíciles y lo transité con mucha angustia. En parte mi carrera es un homenaje a mi abuela, y el libro, algo que me hubiera encantado tener para ayudarla", reflexiona con emoción.

En 100 páginas, la especialista brinda recetas simples y otras más elaboradas, recomendaciones, menúes con y sin postre. La publicación es la única en el país que está dividida en dos grandes capítulos:

hemodiálisis y diálisis peritoneal, porque cada uno de estos tratamientos tiene sus particularidades a la hora del aspecto nutricional.

Según la Sociedad Argentina de Nefrología hay más de 30 mil pacientes en la Argentina en diálisis, y la cifra va en aumento año tras año. Es una enfermedad que muchas veces no da síntomas.

No detectarla a tiempo puede ser grave (un simple análisis puede advertir el problema). Y las terapias disponibles no siempre logran paliar todas las consecuencias, por eso, el trasplante de riñón es una opción bastante frecuente.

¿Qué es la diálisis? Si los riñones fallan, si dejan de cumplir con su tarea de eliminar los desechos peligrosos para el cuerpo (el exceso de sodio, de agua y otras toxinas) es necesario recurrir a una máquina que cumple esa función. Las personas que deben hacer diálisis pasan tres veces por semana, cuatro horas por vez, conectadas a esa tecnología que les permite seguir viviendo, a algunos con mayor normalidad que a otros, dependiendo de su estado de salud general y el grado de afectación renal.

Con esos pacientes trabaja la nutricionista D'Antonio, en dos sitios de la ciudad; el Centro de Nefrología y Diálisis de Rosario (que funciona en el Sanatorio de la Mujer) y el Centro Integral de Diálisis. Tiene más de 300 personas bajo su control en cuanto a la alimentación, un aspecto central en la vida de todo ser humano y mucho más para quienes sufren problemas en los riñones.

D'Antonio afirma que no es nada sencillo que alguien a quien le fue indicado un tratamiento de diálisis (con todo lo que ello implica) acepte que además debe darle mucha bolilla a lo que come. La dieta es vital, dice la experta, pero pocos lo saben.

Toma de conciencia

Hasta no hace mucho en los centros de diálisis no había ni nutricionistas ni psicólogos en forma permanente. Ahora es obligatoria su presencia. D'Antonio comenta que "costó años que se entienda, incluso dentro del grupo de profesionales de la salud, lo importante que es la labor del licenciado en nutrición que es el único encargado y capacitado para definir y planear una dieta para cada patología. Nosotros definimos qué debe consumir cada paciente, en este caso con enfermedad renal. Es una construcción que se logra con la consulta y el diálogo permanente, logrando un feeling para una mejor adherencia al tratamiento", y agrega: "Incluso es algo que no estudiamos en los años de carrera como licenciados en nutrición y tampoco lo ven con profundidad en las facultades de medicina. La tarea del nutricionista es en gran medida hacer docencia. Somos educadores en salud".

Guiar a los hombres y mujeres —también niños y adultos— en su alimentación diaria cuando están en diálisis es una labor compleja, pero posible. "El libro funciona como un manual de consulta cotidiana. Cuando mi abuela tuvo que enfrentar su enfermedad no había nada así a lo que se pudiera recurrir", menciona.

D'Antonio empezó con un folleto que distribuía entre sus pacientes en los centros de diálisis en los que trabaja. Un día se enteró que la publicación (hecha en una fotocopiadora) era un éxito y se compartía en otros centros de la ciudad. Hasta el remisero que trasladaba a varios pacientes a sus horas de diálisis le comentó en una oportunidad: "Todos se están pasando eso que escribiste".

Entonces vio la necesidad concreta y avanzó con la idea del libro que es gratuito para todos aquellos que son atendidos en los centros donde Paola D'Antonio trabaja. Tiene un costo de 300 pesos para toda persona que quiera adquirirlo.

No sólo quienes están en diálisis lo utilizan. También hay muchas personas que deben comer sin sodio por otros motivos que se enganchan con el libro.

El sodio es el gran enemigo de los riñones, una sustancia que no sólo está en los saleros sino que se esconde en embutidos, enlatados y hasta en algunos edulcorantes. "Hay pacientes que me cuentan que hace años que se cuidan con la sal ¡pero toman bebidas colas light que tienen sodio! Hay un enorme desconocimiento sobre el tema", menciona.

La alimentación seca cuando se está en diálisis es otro aspecto relevante. "No podemos incrementar el volumen de líquido que ingresa al cuerpo. Eso lleva a aumentar la presión arterial, a generar edemas. La dieta cambia mucho cuando alguien entra en diálisis. Se modifican los alimentos que podía o no ingerir en prediálisis. Es algo sobre lo que hay que estar muy atentos y por eso es clave el asesoramiento del especialista en nutrición", afirma.

Obviamente, insiste, los pacientes experimentan cierto rechazo a los límites y consejos. "Los nutricionistas hacemos un poco de psicólogos", admite la profesional, para dar cuenta de la importancia de la contención emocional y afectiva.

Otro aspecto que menciona la licenciada es la dieta en niños y jóvenes en diálisis. "En esos casos trabajamos con los padres pero sin dudas también tenemos que educarlos a ellos en cuanto lo que comen".

La nutricionista pidió especialmente que todas las personas estén muy atentas a su dieta diaria. Las enfermedades no transmisibles, el gran problema de nuestro tiempo, como la diabetes, la obesidad, la hipertensión arterial, las patologías cardiovasculares y las renales están ligadas a la mala alimentación, a la falta de ejercicio regular, además de la influencia de factores hereditarios y/o genéticos.

"Lo que comemos mejora o empeora nuestra salud, es así de contundente", relató D'Antonio que a partir del 25 de julio iniciará el dictado de curso de capacitación para colegas, médicos, enfermeros, alumnos del último año de medicina y otros profesionales ligados a la enfermedad renal.

Florencia O´Keeffe

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