Como si fueran los peores momentos de la cosecha gruesa, la ruta provincial Nº 91 se vio colapsada estos días por la afluencia de camiones que generaron un nuevo pandemonio en el tránsito a la altura de Villa La Ribera. El poblado, lugar de paso obligado para ingresar a los puertos de Timbúes, viene reclamando desde hace tiempo que se realicen obras para descomprimir ese verdadero cuello de botella.
Los mismos vecinos enviaron imágenes de la ruta a la altura de La Ribera, zona urbana con unos 500 habitantes (700 si se cuenta la zona periurbana) que se divide jurisdiccionalmente entre Pueblo Andino y Oliveros.
El poblado es un centro de paso para miles de camiones que, desde distintas rutas que atraviesan el sur santafesino, confluyen en la provincial N° 91 que llega a las cinco terminales portuarias de Timbúes. La inseguridad vial es un riesgo permanente para vecinos y choferes. Los servicios públicos, incluso los más esenciales como ambulancias, bomberos y la misma policía, tienen dificultades para transitar, y el riesgo de accidentes es latente, tal como lo reflejó La Capital en varias ocasiones.
“Vivimos en Villa La Ribera, Santa Fe, sobre la ruta provincial N° 91 y su unión con la ruta nacional N° 11. Aquí se genera el embudo que los 15 mil camiones diarios que llegan desde autopistas y rutas santafesinas generan al ingresar a las empresas portuarias ubicadas en la localidad de Timbúes”, reza un comunicado que este año le enviaron al presidente de la Nación, Alberto Fernández.
Los vecinos vienen luchando desde 2005 para que se genere la infraestructura y organización del tránsito acorde a la importancia económica que tienen los puertos para todo el país. “Durante toda la cosecha gruesa, las rutas y accesos a nuestro pueblo quedan colapsadas, poniendo nuestra vida en peligro, ya que debemos conducir en contramano, por banquinas, sin visión, esperando colectivos en mitad de la ruta, sin accesos a ambulancias, bomberos y policía. Y también quedan expuestos los camioneros a largas horas de espera sin lugares adecuados para colmar sus necesidades básicas, estacionados en banquinas y calzadas, siempre en peligro de vuelcos o choques, incluso cuando pagan para que las rutas estén en condiciones”, puede leerse en el mismo escrito.
Hace pocos días, la Defensoría del Pueblo de Santa Fe pidió a los legisladores provinciales que incluyan en el Presupuesto 2022 las partidas necesarias para realizar obras viales que ayuden a mejorar la situación de los vecinos de La Ribera, aquejados por la permanente afluencia de camiones que llegan a las terminales del cordón industrial y portuario. El organismo santafesino se hizo así eco del reclamo formulado por los habitantes del lugar, que fue formalizado ante los defensores y autoridades de distintos ámbitos durante una reunión pública celebrada el 24 de septiembre. Los habitantes necesitan que los camiones esquiven el poblado, para lo cual hay algunos proyectos para desviar el tránsito de la 91. Pero necesitan que la provincia lo incluya en una partida especial del presupuesto 2022 que tiene que debatir la Legislatura. Hasta ahora, no han tenido novedades.