Ocurre que éste es el leit motiv de los encuentros que desde hace dos años se realizan en el pequeño poblado que se levantó en torno al balneario La Boca, a 87 kilómetros de Rosario y a sólo 10 de Monje, de la que depende administrativamente. Los llaman "Festival por el Agua", y todos los murales que se pintan la tienen como inspiración. A fines de febrero, esta singular convocatoria tuvo su tercera edición, y viene con todo. La fisonomía del caserío cambió completamente, ya quedan pocas paredes y muros por pintar. Así que la visita es una invitación al asombro, no sólo por la policromía que despliega el pueblo, sino por el compromiso plasmado en las creaciones.
El Festival y sus efectos
Imagina Pintura Mural es un equipo de artistas, que además de gestionar y concretar proyectos propios,forman parte de otras iniciativas colectivas con propuestas culturales para la comunidad. Sus integrantes tienen trayectoria nacional e internacional, el equipo forma parte de Kumelén Arte Público, que ha realizado encuentros de muralistas en distintos puntos del país. Ahora, y junto a la Escuela Itinerante de Artes y Oficios y otros actores culturales de la región, se decidió conformar, a partir de las experiencias del festival, la propuesta que denominan “X el Agua”, con perfil hacia la conciencia medioambiental.
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Retazos de la transformación urbana (I)
Marlene Zuriaga y Lisandro Urteaga integran el grupo impulsor, y eligieron La Boca de Monje para vivir y hacer base entre los viajes de proyectos de trabajo. Fue en ese lugar justamente donde lanzaron el encuentro de muralistas y eligieron la temática "Por el Agua", como "un juego de palabras y como afirmación inspirada en su geografía, historia y actualidad", afirman.
En 2021 “X el agua” pudo tener continuidad a pesar de la pandemia. Y en esta tercera edición 2022, gracias a la suma de muchas voluntades, se llegaron a sumar 60 murales y obras en un paraje de 140 habitantes estables, a razón de más de un mural cada tres vecinos.
Este Tercer Encuentro de Muralistas dentro del "Festival X el Agua" 2022 fue un espacio gestado "desde la intención de cuidado, arte, expresión y encuentro entre artistas muralistas y la comunidad de La Boca de Monje", explican los precursores.
El hecho artístico de 30 muralistas creando 15 obras simultáneamente en un paraje resulta de por sí "transformador y movilizante", además de mejorar la calidad habitacional y refrescar la vista, "acercándola a la belleza y encanto de su entorno natural", cuentan Marlene y Lichi, como llaman a su compañero.
Bajo la temática "X el Agua", el encuentro de muralistas se suma a una serie de acciones a lo largo del año en el lugar, y tiene la intención de "mover espacios quietos y pasivos, miradas dormidas, arar las tierras para que el transformando las energías estancadas se pueda dar lugar el refrescar y develar lo que es sin más, y desde allí recién podemos sentir, apreciar, valorar, cuestionar y repensarnos en nuevas formas y buscar alternativas y acciones pequeñas, grandes, concretas, respetuosas y sostenibles a lo largo del tiempo desde y para la comunidad".
Así, además de las pinturas y las esculturas, se han organizado talleres, campañas de limpieza de los cursos de agua, puestas en escena de números musicales y artísticos. Y hasta trabajo social. En el marco del último encuentro también se construyó un horno cerámico en la escuelita del lugar para producir cerámica con las arcillas locales y como parte de un taller de producción de filtros cerámicos para potabilizar el agua de consumo de las familias de la localidad. Y además, quedó en funcionamiento un grupo de mujeres productoras de filtros de potabilización para vender a nivel local y regional.
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Las paredes cambian su fisonomía después de cada festival.
Este martes, que se conmemora el Día Mundial del Agua, el pueblo quiere mostrar y mostrarse. "Téníamos la intención de organizar otra limpieza del río, pero por razones logísticas y de trabajo no la pudimos plantear en el día mismo y la estamos reprogramando, con intención de hacerla en cuanto sea posible. Sí tenemos actividades definidas ya para los próximos meses, vinculadas a otras artes, un homenaje a los pescadores con música, fotografía, inaugurando la primera escultura realizada dentro del último Encuentro de Muralistas", cuenta Marlene. Y para el Mes del Árbol (agosto: el Dia del Árbol se conmemora el 29 de ese mes) tienen planeado reforzar la plantación que ya se viene llevando adelante y profundizar el cuidado de lo ya plantado
Cuidar los entornos vitales
Toda esta movida tiene su filosofía que se enmarca en el hecho creativo: "La cultura es el lenguaje vehículo que nos acerca y nos da fuerzas para, de a pequeños pasos ir madurando e incorporando mejores hábitos para cuidar nuestros entornos vitales", argumentan.
Ellos aseguran que lo primero que se da en estos encuentros es la confianza: "La de emprender esta apuesta, una aventura llena de vigor y desafíos, la confianza de los apoyos que crecen año a año, la de los vecinos con la organización y con los artistas que vendrán, y de los artistas hacia el lugar donde llegan y hacia la obra que surgirá".
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Retazos de la transformación urbana (II)
Una particularidad de estos encuentros es que a los artistas no se les exige un boceto previo para ser concursado o aceptado. Se siembra, sí, un compromiso profundo con la temática, el lugar, los vecinos que donan su pared entregando parte del lugar que habitan, "su piel cotidiana", para ser "tatuada" temporalmente. "Y también el compromiso con el compartir con los demás artistas, dejando de lado la competencia para hermanarnos como colegas, diversos, pares de un mismo rubro, viviendo en distintos puntos del país, con diferentes y similares realidades, contextos y luchas", aclaran desde el grupo impulsor de "X el Agua".
Hay otro compromiso: el de compartir con las personas que se acercan, "desde el respeto, la amabilidad, el encontrarnos como seres humanos iguales, compartiendo un momento de vida en el cual intercambiamos saberes de todo tipo, experiencias, relatos, vivencias".
Es así que estos encuentros de muralistas no sólo renuevan la vista del paisaje, mejoran la calidad edilicia de las casas, sino que dejan experiencias sumamente transformadoras, donde se contagia creatividad, entusiasmo, expansión, identidad, reconocimiento, valoración, y se dejan renovadas historias de vida.
El arte mural, sobre todo en el marco de un encuentro de muralistas, lleva a conectar personas que de otro modo sería poco probable que se conozcan, de un modo profundo e inolvidable. Los vecinos que ceden sus paredes año a año lo hacen llenos de emoción y entrega, se ponen a disposición como anfitriones, acercan alimentos y lo que esté a su alcance para agasajar o resolver lo que haga falta. Y los vecinos del resto del lugar y personas que llegan de paseo contemplan el desarrollo de comienzo a fin.
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Los vecinos prestan sus muros como una "piel", para que sea "tatuada" temporalmente.
En palabras de los organizadores: "«Pueblos mágicos» es la categoría que en México se les da a los pueblos que destacan su identidad, su fortaleza sensible y su mensaje a través de los murales. Sentimos afinidad con esta imagen, hermanados desde el muralismo como expresión artística social, y además porque hablar de pueblo es decir elegir habitar, y hablar de magia nos lleva al movimiento, a la vida, a la transformación, a la posibilidad de elegir crear. La magia tiene que ver con poder crear, decidir, el poder que tenemos de elegir en qué entornos queremos vivir, en respeto a la diversidad de ser tanto de personas como de especies. A los grises de la vida, proponerles color en arte, conciencia, disfrute y respeto. Y los murales son un medio para hacer visible esta necesidad".
Así, y en el marco del Día Mundial del Agua, La Boca de Monje tiene mucho para mostrar, desde un estallido de color y desde el compromiso medioambiental. La experiencia está al alcance de todos, en la confluencia del arroyo Monje y el río Coronda.
Una vez más, bienvenidos.
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El "antes" y el "después" de cada intervención, un sello que queda para todo el pueblo.