Las muertes de Emanuel Milton Ferreyra, de nueve años, y Lautaro Joaquín Magallanes, de cinco, ocurridas en marzo de 2017 sobre la ruta 91, no quedarán en el olvido. A seis años del fatídico accidente que se cobró las vidas de ambos niños, familiares de las víctimas y vecinos de Villa La Ribera volverán este domingo a pintar nuevamente, como lo hicieran en años anteriores, estrellas amarillas en su memoria.
La convocatoria está prevista para las 11, sobre la ruta nacional Nº 11, en el cruce con la 91, y fue lanzada por los padres de los niños, con apoyo de los vecinos de Villa La Ribera que desde hace años vienen protagonizado reclamos para que se descomprima la carretera que atraviesa el poblado.
El accidente se produjo cerca de las 21 del 26 de marzo de 2017 sobre la ruta provincial 91, entre la ruta 11 y la autopista Rosario-Santa Fe, a la altura de Villa La Ribera. Allí, un automóvil aminoró su marcha con intención de doblar, y detrás de él un camión hizo lo propio. Pero atrás venían una Traffic y otro camión, que terminaron siendo los protagonistas de la tragedia. El utilitario quedó aplastado entre los camiones, y como consecuencia, los dos chicos perdieron la vida y hubo varias personas heridas (entre ellas los padres de los niños), algunas de gravedad.
"Se arruinaron dos familias"
"Se arruinaron dos familias, y consideramos que no se hizo justicia. Pasaron seis años, al chofer del camión lo condenaron (a tres años de prisión en suspenso y a siete años de inhabilitación para conducir todo tipo de vehículo a motor), pero sabemos que los padres de Milton lo vieron manejando, cuando no debería hacerlo", contó el padre de Lautaro al diario digital Información Regional. Se refería a Hugo Alberto Racca, entonces de 25 años, chofer del camión Dodge 800 que embistió al utilitario, donde viajaban al menos nueve personas. Racca fue condenado, pero Melisa Machuca, la mamá de Milton, lo encontró tiempo después manejando una motocicleta en la localidad de Oliva, provincia de Córdoba.
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La fatídica noche del 26 de marzo de 2017.
La tragedia que se cobró la vida de Milton y Lautaro sacudió a toda la región, pero fue un punto bisagra en la lucha de los vecinos de La Ribera. El mismo día del accidente, y movilizados por el dolor, los vecinos montaron un piquete durante ocho horas en el cruce de las rutas 91 y 11, hasta que arribó al lugar un destacamento ambulante de la Agencia de Seguridad Vial que alivió la tensión.
En agosto de ese año, la comuna de Oliveros aprobó que se rebautizara a la plaza ubicada frente al Samco con los nombres de Milton y Lautaro.
Las protestas siguieron, porque tampoco pararon los accidentes ni las víctimas fatales. El 21 de abril de 2022, un corte en las rutas 11 y 91 provocó un caos pocas veces visto en la región. Centenares de camiones, y otros tantos autos, quedaron varados. Algo que se veía venir, pero que nadie dimensionó: tanto que cuando empezaron los controles, ya era tarde, y el atascamiento fue total.
Nueva ruta
Inmediatamente después de ese episodio, y aunque aclararon que no había vinculación, el gobierno de la provincia se comprometió a licitar, en un plazo estimado de 60 días, la construcción de una nueva ruta alternativa que sorteara las zonas urbanas y llegara al área de las terminales portuarias de Timbúes. La inversión estaba calculada en unos 3 mil millones de pesos, y el plazo de ejecución sería de 12 meses. Se estimaba entonces que en 2023 los trabajos podrían estar concluidos.
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"Que ningún grano de cereal valga más que una vida", consigna de la protesta del 21 de abril de 2022.
La obra se licitó y los sobres se abrieron en noviembre del año pasado. Los trabajos consistían en un atajo para sortear los tramos urbanos de la ruta 91 y llegar a la ruta nacional Nº 11, más una prolongación hasta la calle Cacique Mongoré (en Timbúes), que es donde abren los caminos internos que conducen a las terminales Renova, Dreyfus Timbúes, Cofco, ACA y Aceitera General Deheza (AGD). La longitud total de la conexión vial era de 6.400 metros, de los cuales 3 mil serían de concreto y el resto de camino granular.
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Sin embargo, la estampida inflacionaria hizo que las ofertas presentadas por Rovial y Vial Agro estuvieran hasta un 70 por ciento por encima de los 3 mil millones del presupuesto oficial para las obras. De esta manera, la provincia debió reprogramar la licitación y anunció un nuevo llamado para el 24 de enero de este año. Las empresas que se habían presentado volvieron a mostrar su interés de participar en la nueva licitación, con un presupuesto oficial 4.400 millones de pesos, casi un 50 por ciento superior al del último llamado. Aún se desconoce el resultado del proceso.