En Rosario el aumento de la temperatura ya se empezó a sentir desde la mañana y, aparentemente, el calor no va a dar tregua. En los próximos días se espera que la máxima trepe a los 36º y la semana que viene pronostican un aumento que llegaría a los 38º. ¿Lluvias? Recién en la segunda quincena de febrero.
"Tenemos el primer período de calor persistente. Estamos en un bloqueo atmosférico donde no pueden avanzar los vientos ni del sur ni del oeste y sí permite el ingreso del viento norte. Las altas presiones, además, no permiten que el vapor de agua permanezca en la atmósfera y eso genera la ausencia de nubosidad, el combustible necesario para que tengamos lluvias", declaró la comunicadora meteorológica, Vanessa Balchunas.
A pesar del pronostico de calor extremo, técnicamente todavía no se puede hablar de ola de calor. Como señala Balchunas, para que sea denominada de esta forma, la mínima tendría que superar los 22º y la máxima los 32.3º durante tres o más días consecutivos. En este sentido, Rosario registrará máximas muy altas de manera persistente pero mínimas que resultarán variables. "Con el calor que va a hacer, el nombre es lo que menos importa", sostiene la comunicadora.
Por otro lado, Balchunas remarcó que "el fenómeno del niño existe" pero la presencia de patrones atmosféricos específicos en la zona "lo coartan y no lo dejan manifestarse en su plenitud". Además, agregó: "El niño no es solo lluvia, sino también implica un patrón de temperaturas elevadas, donde la humedad aparece después de una o dos semanas".
Si bien se esperan "dos semanas intensas", Balchunas recordó que Rosario tuvo, en su historia, fenómenos más extremos de los que se van a vivir en los próximos días. El récord se vivió el 21 de enero de 1943 cuando la temperatura llegó a 42.4º. Este valor que no fue superado todavía. El 11 de enero de1972 se registraron 39.4º, en el 2006 y en el año 2022 se llegó a los 40.1º y el 23 de de enero del 2014 se observó una temperatura de 39.2º.
Por su parte, el 2023 fue el escenario de nueve olas de calor, que comenzaron en noviembre y terminaron recién en marzo. De todas ellas, dos afectaron fuertemente en la ciudad. La primera, en enero y la segunda dos meses después. Ambas se caracterizaron por varios días de temperaturas muy altas, que superaron los 37º,y fueron persistentes y sostenidas a lo lago de varios días.
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Por otro lado, Balchunas destacó que hay períodos dentro de un siglo que se caracterizan por el aumento de la temperatura. "En los períodos centrales, por ejemplo entre 1920 y 1970 o 1820 y 1870, siempre se registró más calor que en los bordes de la centuria. Ahora entramos en uno de estos momentos: se espera que entre el 2020 y el 2070 las temperaturas sean más elevadas", sostuvo.
Por lo pronto, la semana próxima se podrán dar datos más detallados y actualizados pero el pronóstico ya determina que se esperan dos semanas con temperaturas muy altas. "Dentro de este período sin lluvias se puede dar, durante finales de esta semana, un aumento de vapor del agua ya que la misma atmosfera acumula energía y puede generar nubosidad. Esto quiere decir que pueden darse algunas tormentas nocturnas pero que no serán significativas ya que no habrá cambio de masa de aire", aclaró la comunicadora y ambientalista. En sintesis, si llega a llover, el calor se sostendrá. Cuidarse de la insolación y los golpes de calor es fundamental para atravesar los próximos días.