La zona del parador de islas conocida popularmente como Banquito San Andrés tendrá por primera vez la presencia del Estado. Con la mirada puesta en una especial temporada de verano, el Ente Administrador del Puerto Rosario (Enapro) proyecta la construcción de un muelle de 50 metros de largo, la instalación de una oficina con servicio médico, personal de seguridad y wi fi gratis, y además brindará información para concientizar a los visitantes sobre el respeto al entorno y el medio ambiente.
Desde que se incorporó a Santa Fe como parte del territorio provincial en 1997 y se firmó el comodato que le da al Enapro la calidad de administrador para actividades portuarias y de control de la isla Sabino Corsi Sur y Norte, conocida por los rosarinos como Banquito San Andrés, nunca se efectivizó la presencia de organismos oficiales.
Ubicada frente a la Estación Fluvial de Rosario, el espacio turístico recreativo se extiende en una amplia franja costera de arena con paradores de playa, bares y la posibilidad de disfrutar del Paraná (ver aparte) que se transformó en un atractivo espacio para rosarinos y visitantes amantes de la naturaleza.
Y como el escenario sanitario y económico por la pandemia obligará a más de un ciudadano a recurrir a las ofertas regionales para transitar las vacaciones, desde el Enapro se anunció un proyecto que abarca varios aspectos: desde el resguardo a la salud y la seguridad de los visitantes, hasta la posibilidad de tener conexión a internet gratis.
Una de las primeras cuestiones que destacó a La Capital el presidente del organismo, Guillermo Miguel, es la seguridad de las embarcaciones. “Decidimos la construcción de un muelle de hierro, firme y seguro, de 50 metros de largo para que se pueda amarrar con tranquilidad. Con la bajante del río los grandes buques originan oleajes que han causado algunos accidente menores en la costa, y lo queremos evitar”, indicó el funcionario.
Esta semana comenzaron los trabajos de cálculo sobre la orilla del río y traslado de materiales. Según estiman, el muelle podría estar listo para la primera quincena de diciembre, cuando se lance la temporada, si es que la construcción no se demora por las contingencias climáticas. También será de utilidad para las embarcaciones que zarpen de La Fluvial.
Al aire libre
En línea con las recientes declaraciones del gobernador Omar Perotti, quien confirmó que habrá temporada de verano al aire libre, pero advirtió que será con protocolos y los resguardos sanitarios ante el coronavirus, el titular del Enapro adelantó además que el organismo instalará una oficina modular (tipo container) en el Banquito San Andrés.
Allí se dispondrá personal para brindar asesoramiento a los visitantes en materia turística y cuidado del medio ambiente, y habrá un consultorio con médicos para urgencias, además de seguridad, que podría cumplirse con personal de la policía provincial, de la Guardia Urbana Municipal (GUM) o de la Prefectura Naval, un aspecto que aún no se definió, pero estará resuelto en las próximas semanas.
Además se podrá acceder al servicio gratuito de internet con conexión wi fi. “Queremos que la gente se sienta segura en todo sentido. Al llegar, si tiene un problema de salud que pueda recibir asistencia médica, que sepa que hay seguridad ante algún incidente, que tenga conexión con buena señal de wi fi”, destacó Miguel a este diario.
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Según los últimos cálculos, al Banquito San Andrés pueden llegar entre 20 y 30 mil personas en la temporada. Por protocolo, este verano la lanchas que prestan servicios de cruce desde La Fluvial probablemente deberán reducir la capacidad de personas a bordo.
Como esa situación impactará en mayor cantidad de viajes y la probable multiplicación del tráfico fluvial de las embarcaciones particulares, ese fue otros de los aspectos que evaluaron en el Enapro para proyectar la construcción de un muelle público con una estructura segura que soporte la circulación sin contratiempos.
El proyecto constructivo del muelle ya está en marcha y comenzará a levantarse en los próximos días. También la oficina modular compartimentada que albergará el consultorio y las otras áreas.
“Se trata de una opción para que los rosarinos y santafesinos que crucen al Banquito se sientan seguros. El muelle con su estructura de hierro, el servicio médico, el personal de seguridad, el wi fi, el asesoramiento en turismo. Queremos brindar servicios a los visitantes en todo sentido”, insistió Miguel, a cargo del ente con potestad de fiscalizar las 200 hectáreas que componen la porción de la isla santafesina Sabino Corsi, que todos conocen como Banquito San Andrés.
Oferta variada junto al Paraná en un entorno ideal
La oferta recreativa y gastronómica en el Banquito está dada por seis paradores. Vladimir, el restobar más antiguo con 20 años en el lugar, cuanta con alquiler de sombrillas y reposeras, cancha de vóley y baños. En la misma sintonía está Playa Blanca, también con bar, camping y baños; y Playa Hanglin, parador y bar, camping con parrilleros, mesas con sombra y baños. Además está Sudestada, que tiene mesas sobre un deck y sombrillas, baños y camping; Dejavú, bar y parrilla de pescado, amplio deck, alquiler de sombrillas y reposeras, cancha de vóley y baños.
Además, se puede pasar el día en el bar Punta Arenas, que ofrece alquiler de sombrillas y reposeras. Y Wike Kite Beach, una escuela de deportes extremos náuticos en una playa con Parador con servicio de bar sin sanitarios, al que se accede caminando desde el muelle de Dejavú.
Juan Carlos, el dueño de Vladimir indicó que no le parecía mal la idea de instalar servicios públicos y la construcción del muelle para la llegada de visitantes. Y en relación a su negocio adelantó que ya trabaja en los protocolos de distanciamiento para recibir al público.
Sobre la oficinas con servicios y el muelle advirtió que también se debe generar “alguna infraestructura básica para proteger a las personas, por ejemplo, en caso de contingencias climáticas”. También propuso “poner guardavidas y policías cerca del muelle, porque se trata de una zona descampada”.
Cruzaron 27.000 personas
La temporada pasada, de diciembre de 2019 a marzo de 2020, el servicio de lanchas de La Fluvial cruzó a cerca de 27 mil personas al Banquito San Andrés. Aunque no se anunció aún el cronograma para la temporada 2020-2021, y tampoco el cuadro tarifario, la página oficial de la Municipalidad mantiene la grilla de salidas de las embarcaciones: viernes, sábados, domingos y feriados, desde las 11, cada una hora, hasta Semana Santa. Hasta marzo el costo del traslado fue de 300 pesos para mayores, 100 pesos para niños de 7 a 10 años, y menores de 6 años gratis. Los jubilados accedían a un descuento del 15 por ciento. Se estima que los precios tendrán un incremento.