La escuela provincial de Música Nº 5030 en Rosario cumple 40 años y como no podía ser de otro modo celebra con música. El miércoles pasado, docentes y alumnos brindaron un concierto en el auditorio Príncipe de Asturias del Parque de España y ahora se viene una segunda entrega, solo de docentes: será el próximo 23 de noviembre en el Espacio Cultural Universitario UNR (ECU) de San Martín 750.
Todo parece alegría para esta escuela pública con 600 alumnos donde se puede aprender música gratuitamente desde los 9 años, en tres niveles y turnos distintos (mañana, tarde y vespertino) y tener posibilidades de tocar todos los instrumentos de una sinfónica (cuerdas, maderas, metales y percusiones), además de otros que intervienen en la música popular. Tal el caso de la guitarra clásica, el bandoneón, la guitarra y el bajo eléctrico y la batería, entre otros.
Pero no todo es una "dulce melodía" en esta escuela ubicada en Santa Fe 1154: necesita pianos nuevos, porque son muchos quienes deciden aprender a tocar este instrumento y las teclas no dan más. Hay unos 30 ejemplares, 10 en buen estado, con dos de ellos se pueden dar concierto y el resto, son para estudio.
Así lo detalló el vicedirector del turno mañana, profesor de guitarra eléctrica y canto, Rodrigo Abecasis, cuando La Capital le preguntó sobre una carta que había circulado por las redes sociales, escrita espontáneamente por la pianista, docente del profesorado Guastavino y la Universidad del Litoral (UNL), Laura Brunetti.
La esquela de este 26 de octubre dice lo siguiente: "A quienes fuimos estudiantes de la Escuela Nacional (hoy Provincial) de Música de Rosario nos llegó un mensaje pidiendo un saludo por sus 40 años. Decidí no grabar ningún saludo porque si bien mi paso por esa histórica y hoy casi olvidada escuela fue muy feliz y sobre todo fructífero, actualmente veo que en algunas de sus aulas siguen estando los mismos instrumentos con los que yo tomaba clases. Desde su fundación hace 40 años, dependiente en ese momento de Nación y su Dinadea (Dirección Nacional de Educación Artística), hasta la actualidad en que depende de Educación Provincial NUNCA JAMÁS se compró un piano nuevo. No hablo de un piano de gran cola Steinway o Bechstein. Hablo de un piano vertical de estudio nuevo. De cualquier marca china o japonesa que los hay y muy resistentes. Hoy, los y las estudiantes disponen de instrumentos obsoletos, antiguos, con mecanismos defectuosos, de un promedio de 80 a 90 años de antigüedad y que tienen 40 años de uso intenso. El piano NO es un instrumento que mejore su valor con los años. Tiene una mecánica muy compleja, lo cual acelera su deterioro en el tiempo comparado con otros instrumentos. Sobre todo si su uso es institucional y no doméstico. Este post no es partidario ni pretende moralizar. Solo, una observación penosa sobre los intereses y los saberes que se infieren. Prioridades y un larguísimo etcétera. La mayoría de los niños y niñas que eligen la escuela de música como lugar de formación complementaria lo hacen por un instrumento".
El reclamo de Brunetti no parece "traído de los pelos". Varios sumaron más anécdotas bajo el comentario.
"Tiran varias notas por cada tecla... Un ejemplo más de a qué le da prioridad el Estado y a qué no... Ni edificio propio tenemos...", dijo Mara Lemel.
"Uy, me acuerdo del test de entrada, tomado con viejo piano de cola muuuuuuy desafinado... Finalmente, opté por la Escuela de Música de la UNR (donde también había pianos muy viejos y desafinados...)", escribió Aníbal Sierra.
"Lamentable. Mi hijo menor asiste a la Escuela Musimedios de Rosario, es otra cosa, algo más privado, pero tienen muy buenos instrumentos. Una lástima que en estas tradicionales escuelas de música en Rosario no llegue lo que realmente debe llegar para invertir en infraestructura y recambio de instrumentos musicales", señala un largo post de José Peloni.
Pero además, y mucho más atrás en el tiempo, también hubo necesidad de parte de la escuela para visibilizar los problemas y ¿cómo se hicieron?: Con música.
El 3 de junio de 2005, La Capital había publicado una nota bajo el título "Para la defensoría, Educación "se olvidó" de la Escuela de Música. Y allí se daba cuenta que la escuela, por entonces ubicada en Córdoba 1046, estaba en un edificio de condiciones lamentable, con un ascensor descompuesto durante seis años.
Profesores y estudiantes salieron a la calle en ese momento a dar un concierto de repudio. Finalmente, la escuela se trasladó al actual domicilio y también hubo un concierto, pero celebratorio. Pero en 2015 se movilizaron nuevamente por calle Santa Fe por los límites del título. Es que hasta que fue escuela provincial otorgaba títulos de docentes de música. La escuela tiene ahora ciclo básico y desde el 2016 cuenta con un nivel profesional como Formación Artística para la Industria Cultural (FAPIC).
Las carreras que se dictan son: instrumentista, canto lírico, canto popular y arreglador de música popular.
La escuela fue fundada por Daniel Cardozo y en sus cuatro décadas fue dirigida también por Jorge Ferrari, Alicia Schapiro y Silvia Bonecki. A todos ellos se les dedicará el concierto del mes próximo.
Una de arena
Sobre la carta de Brunetti, que desconocía, el vicedirector dijo que "sí, muchos instrumentos son muy viejos, y acá no es lo mismo tener un fagot de muchos años que un piano porque se lo toca mucho más".
De todos modos, el directivo señaló que hace un tiempo están tramitando subsidios para sobrellevar esa situación "pero estamos a todo con la realidad del país".
Si bien lamentó esa situación, rescató el "arduo" trabajo que se hace en la escuela y contrastó la carta crítica de Brunetti con una de una abuela de un alumno, que halagó el concierto último de docentes y alumnos: 150 músicos sobre el escenario del Parque de España.
"Hermosísimo concierto de festejo de los 40 años de la Escuela Provincial de Música de Rosario (ex Escuela Nacional de Música) en el Auditorio del Parque de España. Hermosísimo y merecido homenaje a la música, a todas las artes y a su necesaria inclusión en la enseñanza primaria y secundaria, para una formación de calidad de nuestros niños y adolescentes. Profundo y contundente testimonio, polifónico y plural, de lo que es capaz de lograr la Escuela Pública cuando tiene un proyecto sólido, (hecho carne en sus actores institucionales) y lo sostiene con trabajo y convicción, contra todos los embates... entre ellos -pero no solamente- la tristemente célebre Ley Federal de Educación... Encuentro emotivo hasta las lágrimas de autoridades, profesores, alumnos, padres, abuelos, ex alumnos, amigos, compañeros... Y la música, como cálida y generosa anfitriona. Más la querida presencia de ese músico y poeta, maestro increíble, y enorme ser humano que es Jorge Fandermole. ¡¡¡ Felices 40 años, Escuela Provincial de Música!!!. Y gracias, muchas gracias, por dejarnos tus dones en nuestras -por momentos- deshilachadas redes". Las palabras llevan la firma de Marta Bertolino.
Una de cal y una de arena y quien quiera oír que oiga más sobre una escuela que levanta como emblema una frase de Paulo Freire quien dijo: “Enseñar exige saber escuchar”.