“Si no hay respuesta favorable a los trabajadores tras la audiencia entre Nación, la UTA y los empresarios, vamos a demostrar nuestro repudio. Nuestra paciencia está por arriba del límite”, advirtió a La Capital el titular del gremio de los choferes en Rosario, Sergio Copello, al advertir que “el ánimo de los compañeros no soporta una nueva negativa”. Hoy al mediodía está prevista la teleconferencia para retomar las negociaciones en medio de un clima extremo. Ya hay empresas que plantean despidos de personal, achique de salario y suspensiones. “Acá no se va a permitir de ninguna manera, que les quede en claro”, avisó Copello.
La tensión por los 17 días ininterrumpidos de paro en las calles rosarinas se da en un contexto muy particular que produjo la pandemia. Antes de la medida de fuerza circulaba el 15 por ciento de pasajeros, lo que registró una pérdida de 520 millones de pesos entre fines de marzo y la semana pasada.
El paro impactó fuerte en el traslado de los servicios esenciales y, sin colectivos, ya circula el 64 por ciento del tránsito habitual en la ciudad.
Mientras la mirada está puesta en la audiencia prevista para hoy entre el Ministerio de Trabajo de la Nación, UTA y la federación de transportistas (Fatap), el gremio en Rosario aclaró ayer algunos puntos. “La paciencia de la familias de nuestros compañeros está por encima de los límites. Si no hay respuesta favorable, vamos a demostrar nuestro repudio”, advirtió Copello a La Capital.
En conferencia de prensa, ayer el dirigente gremial consideró lamentable hablar de un paro histórico, porque “está perdiendo toda la sociedad que no puede usar los colectivos, nuestras familias están intranquilas y sin recursos; en definitiva pierde la ciudad”.
Más allá de cierta esperanza en las tratativas que puedan darse hoy, UTA Rosario advirtió que de no haber resultados favorables “nos vamos a expresar de un modo distinto a lo que venimos haciendo. Estamos tratando que esto no tome otros ribetes, pero cuando no hay respuesta a los trabajadores la cosa se complica”.
Copello se mostró sorprendido en el tratamiento de estos 16 días de paro en el interior del país y su escasa o nula repercusión en los medios nacionales. “Si Buenos Aires empieza a tener problemas a lo mejor nos soluciona el inconveniente a todos”, dijo con ironía Copello al cuestionar que “ningún medio pone este tema en escena”. Así, pidió que “las autoridades se sinceren y digan que no quieren que haya más transporte, y nos quedamos en casa sin riesgo de contagiarnos”. El gremialista rechazó la flexibilización laboral, pero indicó: “Estamos cobrando en cuotas y todavía no percibimos la totalidad del sueldo”.
En la capital provincial ayer hubo una movida que incluyó colectivos y protesta frente a Casa Gris. No obstante, resulta preocupante el planteo hecho ante la cartera laboral santafesina por parte de una empresa que presta servicios en Santa Fe: despedir al 20 por ciento de una planta de 700 trabajadores y suspender a un 40 por ciento.
Por otro lado, desde el bloque Cambiemos Rosario, sus integrantes cuestionaron a su colega justicialista Eduardo Toniolli, quien propuso estatizar el transporte público de pasajeros. “Plantear esto es extorsionar a Rosario” sentenció Renata Ghilotti para quien: “Se trata de una actitud mezquina y autoritaria” y agregó: “En el nuevo esquema de plata o castigo, el estado te auxilia y se queda con tu empresa o te ignora y te sucumbe”.