La avenida de Circunvalación no da tregua. Un informe elaborado por el Plan
Municipal de Seguridad Vial revela que cada dos días se produce un accidente con heridos en alguna
de las tantas intersecciones que tiene esa arteria. Cinco de esos cruces llevan la delantera en
cantidad de colisiones en las que tuvieron que intervenir los médicos del Sistema Integrado de
Emergencia Sanitaria (Sies) durante el 2007.
A la cabeza del ranking menos deseado se ubica el cruce de Ovidio Lagos y
Circunvalación, con 18 accidentes con heridos. Le siguen la esquina de esta avenida con Mendoza, en
la que hubo 16 accidentes con lesionados; y con Presidente Perón (ex Godoy), donde el año pasado
hubo 13 encontronazos con personas que terminaron en el hospital. El listado de los cinco cruces
más peligrosos se cierra con la intersección de Circunvalación y 27 de Febrero, y Circunvalación y
Sorrento.
Con estar algunos minutos en cualquiera de estos lugares se le puede poner
imagen a las estadísticas que elaboró la Comisión de Seguridad Vial y a las que la Circunvalación
aportó 164 accidentes durante todo el 2007, algunos de los cuales resultaron con consecuencias
graves y hasta fatales para sus protagonistas.
En rojo. "¡Mire, mire toda la hilera de autos que está cruzando en rojo! Esto es
cosa de todos los días", indicó ayer Emanuel, un joven que atiende un comercio casi en la esquina
de Circunvalación y Presidente Perón. Días atrás, el joven sufrió en carne propia lo que significa
que un automovilista no respete el semáforo. "Fue en Avellaneda y Perón, yo iba en moto y tenía luz
verde, un auto encaró, me tiró y se fue", recordó. De la experiencia le quedó el hematoma que hoy
le cubre media cara.
Circunvalación no sólo es altamente peligrosa por el asfalto destruido, luces
robadas y la inseguridad que la golpea tanto de día como de noche. También es una pista por donde
se circula a mucho más velocidad que los ochenta kilómetros recomendados en los letreros aéreos que
la cruzan.
A metros de Circunvalación y Lagos, otra de las intersecciones bravas, se podían
observar ayer los frentes destrozados de los camiones que habían participado en un accidente
múltiple durante la madrugada.
Sin códigos. Cruzar semáforos en rojo, apurar la marcha cuando la luz amarilla
termina, adelantarse por donde no se debe, estacionar sobre la mano izquierda, doblar sin utilizar
el guiño, ocupar las ochavas y obstaculizar la visión e impedir que el colectivo pueda dejar a los
pasajeros donde debe, son sólo algunas de las faltas más frecuentes que se dan en las calles
rosarinas.
"El tráfico está cada vez peor". Esta fue la opinión generalizada de los
rosarinos que fueron consultados ayer durante la recorrida que realizó LaCapital "No se ven
inspectores de Tránsito salvo en el microcentro. Uno está todo el día circulando por la calle y no
los ve", dijo Fabián, un avezado remisero con 19 años al volante.
La Circunvalación no es el único espacio a considerar por la imprudencia de los
conductores. Según el relevamiento municipal, las esquinas de Francia y Gálvez; Gálvez y Ovidio
Lagos; y Pellegrini y Sarmiento, son también lugares rojos en el mapa de la accidentología vial de
la ciudad.
Calles rápidas sin semáforo, desprecio por las normas de tránsito y maniobras
que sólo demuestran la decisión de imponer la propia circulación por sobre las demás, forman parte
del panorama diario.
"Todos están apurados por llegar a destino y no respetan la distancia mínima
entre los vehículos", dijo Antonio en Pellegrini y Sarmiento mientras esperaba que el semáforo le
diera paso. El auto que lo precedía, en tanto, directamente no esperó.
Silvia Carafa
La Capital
La colisión nuestra de cada día
Circunvalación, el clásico escenario de accidentes, no podía dejar de mostrar
ayer esta postal. El choque involucró a tres camiones y un auto y se produjo durante la madrugada.
A raíz del impacto, uno de los camioneros terminó en el Heca.