La puntada final para completar la renovación urbana del parque Scalabrini Ortíz
deberá aguardar el okey del gobierno nacional. Disuelto el Organismo Nacional de Administración de
Bienes del Estado (Onabe) la responsabilidad de autorizar nuevos emprendimientos inmobiliarios
depende ahora de la flamante Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). Esta
repartición deberá aprobar el plan detalle de terrenos fiscales, donde se proyectan construir tres
nuevas torres de departamentos sobre avenida Francia, Caseros y la extensión de Junín.
Cuesta imaginarlo, pero no tanto. El predio donde suelen
instalarse parques de entretenimientos tiene ya un destino asignado: torres similares a las
construcciones de 40 pisos que ya se levantan bajo el nombre de Dolfines Guaraní sobre la avenida
de la costa. La idea es aportar continuidad urbanística a ese sector, sumando otra construcción
similar al edificio de oficinas de 18 pisos. Y enfrente, cruzando Francia (lindero a la firma
Trechel), se está pensado en edificaciones más bajas, de 7 pisos, o loteos tipo condominio como los
que ya se están haciendo al lado de Alto Rosario Shopping.
Lo que viene. Los terrenos en cuestión suman un predio de dos manzanas delimitadas
por avenida Francia, Caseros y la extensión de Junín. Lotes que aún están en manos del gobierno
nacional y, en virtud de las inversiones que se están desarrollando en el sector, son más que
cotizados urbanísticamente.
Cambio de manos. Por la ley 26.352 estos terrenos fiscales de gran potencial
inmobiliario pasaron del Onabe al Adif, ahora una repartición estratégica para destrabar la fase
final del plan de reconversión urbana. Al igual que se procedió con los proyectos en marcha (ex
Maltería Safac, Agroexport, Alto Rosario y Servicios Portuarios), estas dos manzanas seguirán los
mismos pasos administrativos.
En el sitio donde suelen asentarse parques de
entretenimientos, la idea que se baraja en las áreas de Planeamiento es la de llevar adelante un
proyecto que incluya tres torres con vista hacia avenida Francia. Y enfrente, en el predio donde
actualmente hay un asentamiento irregular y una canchita de fútbol, la idea es plasmar
urbanizaciones con loteos individuales con una oferta más heterogénea.
Por ahora esta todo casi en foja cero. Pero lo que resta
son tres pasos fundamentales: un plan detalle de lo que se habilita a construir, con los
correspondientes convenios urbanísticos, y tras ello la Adif debe llamar a licitación para su
adjudicación. También será necesario la remisión al Concejo Municipal de un anteproyecto que
habilite el desarrollo inmobiliario de quien resulte ganador de la licitación nacional. De modo que
el Adif debe vender los terrenos con el proyecto consensuado con la Municipalidad.