El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, aseguró que su distrito tiene “ocupación casi plena” y auguró que, pese al aumento de contagios y cantidad de testeos, “todo está encaminado a que sea una de las mejores temporadas de los últimos años”. En la vecina Pinamar, la temporada de enero sencillamente “explota”, con el 95% de las plazas ocupadas. Y pese a la pandemia, el balneario vive en plena normalidad y el barbijo apenas se usa al aire libre. El municipio de Pinamar no exige el pase sanitario y los centros de testeo funcionan solo un par de horas a la mañana. Ambos balnearios sostienen así políticas sanitarias diferentes, con mayor laxitud en Pinamar y más controles en Villa Gesell. El signo político opuesto de ambas administraciones municipales (JxC, Pinamar y FdT, Gesell) seguramente influye en estas opciones.
“Estamos con ocupación casi plena y con gran cantidad de reservas para todo enero y parte de febrero, y además nos acompaña el clima. Todo va encaminado para que sea una de las mejores temporadas de los últimos tiempos”, dijo el jefe comunal gesellino. Barrera comentó que se está implementando el pase sanitario para lugares cerrados y eventos masivos, y que cuentan con “la asistencia de la provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Salud, con las postas sanitarias que recorren todo Villa Gesell”. En ese sentido, precisó que las postas ayudan a concientizar sobre la campaña de vacunación y también sobre la necesidad de mantener las medidas de cuidado. “Se viene trabajando hace varios meses para que la temporada se desarrolle de la mejor manera posible”, dijo, y adelantó que se reunirán los intendentes de la zona atlántica “para hacer una primer evaluación de la temporada como lo hacemos siempre, y allí veremos los planteos y recomendaciones del Gobierno provincial”.
Si bien destacó que esta temporada “marcará un antes y un después en el turismo de la región” por la cantidad de turistas, reconoció que registran “un crecimiento exponencial de testeos y casos positivos”. “El 14 de diciembre teníamos 3 casos activos y hoy tenemos alrededor de 600, aunque ninguno requirió internación, por eso la importancia de la vacuna”, indicó.
En la vecina Pinamar, en tanto, la temporada de enero sencillamente “explota”. Pese a la pandemia, el balneario vive en plena normalidad y el barbijo “apenas se ve al aire libre”, afirman quienes transitan el lugar. Y al no haber restricciones de aforo en bares y discotecas casi no hay limitaciones. Solo el reporte diario de contagios indica que la crisis sanitaria no terminó. El buen clima ayuda mucho. Los turistas se vuelcan masivamente: la ocupación en Pinamar, Valeria del Mar, Ostende y Cariló supera el 95%. Las autoridades locales esperan aún más visitantes.
Desde la municipalidad admiten que la temporada 2022 se planificó sobre la base de pocos casos de coronavirus y con un panorama muy optimista respecto de la situación epidemiológica. Pero ante la explosión de casos vinculados a la variante Ómicron, las autoridades apuestan a que el aire libre y la vacunación atenúen la propagación.
El temor a las restricciones en el exterior y la cancelación de vuelos, así como del pago de los pasajes aéreos en cuotas con tarjetas de crédito que dispuso el gobierno nacional, más el dólar inalcanzable, hicieron más atractivo el turismo interno. También, el subsidio estatal a través del programa Previaje.
El secretario de Turismo y Desarrollo Económico de Pinamar, Juan Ibarguren, habla de un récord. “Hacía más de 10 años que no contábamos con tan buenos datos de ocupación hotelera en el partido de Pinamar. Nos encontramos iniciando una temporada récord con mucha expectativa, luego de un año de trabajo intenso junto al sector privado. Nuestra agenda de actividades y eventos deportivos y culturales se encuentra repleta de novedades para toda la familia”, afirmó.
Desde Villa Gesell el intendente Gustavo Barrera (Frente de Todos) lanzó fuertes críticas a la política sanitaria pinamarense. Al ser consultado sobre el intendente de Pinamar, Martín Yeza (JxC), quien adelantó que no pedirán el pase sanitario en su distrito, Barrera señaló que “es una norma provincial que debemos cumplir todos los intendentes. No me extraña que Yeza no lo cumpla, es una gran irresponsabilidad”. Agregó: “Ellos (Pinamar) testean de 7 a 10.30 de lunes a viernes, y gran parte de turistas y vecinos de Pinamar se vienen a hisopar a Villa Gesell, nosotros lo hacemos de lunes a lunes de 8 a 20. Ponen en riesgo a quien va a Pinamar y a los pinamarenses”, concluyó.
Desde Pinamar, Ibarguren se limitó a destacar que “la sociedad y las autoridades están mejor preparadas” frente al Covid. “Tenemos la ventaja de haber transitado la anterior temporada de verano en plena pandemia. Además, mayores niveles de vacunación y vasta experiencia en aplicación de protocolos sanitarios”, explicó. Por esto, la municipalidad no impondrá su autoridad para pedir el pase sanitario y solo coordinará con los privados para una fiscalización conjunta. “Desde el sector público acompañaremos al privado para hacerlo cumplir con responsabilidad”, indicó Ibarguren. Las actividades de Pinamar se pueden encontrar en el sitio web oficial agenda.pinamar.gob.ar.
De norte a sur, las playas de Pinamar y Cariló están completas. Familias, grupos de jóvenes y parejas llegan a la arena a descansar, a desestresarse, a olvidarse al menos unos días de las obligaciones laborales, pero también a intentar experimentar una vida relativamente normal, que en las zonas urbanas quedó atrás durante mucho tiempo por el Covid.
Walter Zenobi, dueño del parador Rada Beach, en Pinamar Norte, contó que el nivel de ocupación se refleja también en las carpas. “En 2020, por la pandemia, bajó a 80% aproximadamente. Este verano tenemos casi 100% de ocupación”, celebró. Zenobi afirmó que tiene reservadas desde antes de diciembre 120 de las 150 carpas de que dispone su balneario.
Fabián Salvucci, de la Asociación de Hoteleros, que agrupa a establecimientos de 4 y 5 estrellas, resalta: “Tenemos ocupación como en la prepandemia, e incluso un poco más. Además, se trabajó muy bien en la pretemporada. Desde agosto para acá, hubo mucha actividad, sobre todo en zonas como Cariló”. Pero es consciente de que los contagios masivos de Covid alteraron las reservas. “Hubo algunas anulaciones de último momento, pero estamos viendo que se vuelven a ocupar esas habitaciones. A los que cancelan, tratamos de reprogramarles para más adelante”, dijo, minimizando el problema.
Pedro Marincovic, de la Asociación Hotelera de Pinamar, pintó un escenario similar. “Departamentos con servicios habilitados y hotelería registran en Cariló una ocupación superior al 95%. En Pinamar es similar. En Ostende y Valeria del Mar ronda entre 90% y 92%. Los niveles son mejores que antes de la pandemia”, sostuvo.