Mario Vargas Llosa se negó ayer por enésima vez a comentar las razones que lo alejaron para siempre de su colega y otrora íntimo amigo Gabriel García Márquez, Nobel de literatura 1982, y les dejó a los historiadores la tarea de aclarar qué fue lo que pasó.
“He dicho siempre que esa historia, si es que pasamos nosotros al futuro, ya la despejarán y la revelarán los historiadores que se ocupen de nosotros”, dijo Vargas Llosa al respecto en una entrevista con el canal de televisión peruano Frecuencia Latina.
Los dos novelistas fueron inseparables durante muchos años, hasta que en 1976, en un sala de cine en México, el peruano le dio al colombiano un puñetazo en el ojo, tras decirle, según quienes estaban cerca: “Por lo que hiciste a Patricia”.
Algunas especulaciones afirman que García Márquez pretendió seducir a Patricia Llosa, la esposa del autor de “Conversación en la Catedral”. Otras dicen que el creador de “Cien años de soledad” le llevó a Llosa chismes sobre una supuesta aventura extraconyugal de su esposo, lo que puso en riesgo el matrimonio.
Aunque no falta quienes afirmen todavía que todo fue una rivalidad ideológica, pues Vargas Llosa, entonces de 40 años, ya había dejado las ideas socialistas que seguía defendiendo García Márquez, entonces de 49, las versiones más fuertes apuntan a que el asunto fue mucho más personal.
Los dos maestros de la literatura no volvieron a encontrarse más y se cortó toda comunicación entre ellos. No obstante, como en una especie de acuerdo tácito, ambos se niegan a hablar de lo ocurrido.
El tema salió ayer durante la entrevista a Vargas Llosa, cuando éste agradeció las felicitaciones que ha recibido desde que anteayer fuera anunciado como ganador del Nobel.
“Estoy muy agradecido de que incluso adversarios políticos y hasta algunos adversarios personales han tenido la generosidad de felicitarme públicamente”, afirmó Vargas Llosa, incluyendo entre los últimos a García Márquez, de quien apareció un mensaje en Twitter cuya autenticidad, sin embargo, ha sido negada.
Un estrecho colaborador de “Gabo”, Jaime Abello, quien dirige la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por éste, dijo anteanoche que el Nobel de 1982 no se ha pronunciado sobre el premio a su ex amigo y pronosticó que si lo hace será “por canales formales”, es decir, no mediante una comunicación personal.
García Márquez y Vargas Llosa tienen numerosos amigos en común, ninguno de los cuales ha logrado disuadirlos de que depongan su actitud. En medio de la rivalidad, cada uno no ha dejado nunca de reconocer las cualidades literarias del otro.






























