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Un informe de la Armada de EEUU indica que el submarino implosionó

Un especialista estadounidense señala que a 380 metros el sumergible colapsó sin dar tiempo a la tripulación a reaccionar

Lunes 11 de Diciembre de 2017

El submarino argentino ARA "San Juan", con 44 tripulantes a bordo, sufrió un colapso en menos de un segundo, según un informe de la Oficina de Inteligencia Naval de Estados Unidos basado en la señal acústica captada el 15 de noviembre, día de su desaparición. La Armada relativizó el informe, pese a ser el trabajo de un especialista de la marina estadounidense. En tanto, continúa la búsqueda del buque desasaprecido, incluidos robots submarinos rusos y estadounidenses que tienen capacidad para sumergirse a gran profundidad.

En el incidente se habría liberado una energía similar a una explosión de 5.700 kilos de TNT, a 380 metros de profundidad, de acuerdo con el informe realizado por el analista acústico Bruce Rule de la US Navy que publicó el diario La Nación.

La Armada tomó distancia del estudio. "No deja de ser una opinión personal de un analista en base a información de otra agencia. Es otro indicio más que se tiene en cuenta pero al momento no hay nada concreto", declaró el portavoz de la marina, Enrique Balbi, en su habitual conferencia de prensa en la sede de la fuerza en Buenos Aires.

La señal acústica de un "evento violento consistente con una explosión" fue captada por los sensores hidroacústicos de la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares en un punto muy cercano a la última posición obtenida del submarino el 15 de noviembre, tres horas después de su última comunicación, a unos 430 kilómetros al este de las costas patagónicas argentinas y 1.300 kilómetros al sur de Buenos Aires. Cuando se conoció ese dato, se impuso un quiebre en las expectativas sobre la supervivencia de los tripulantes del "San Juan".

El comandante de la nave reportó aquella madrugada que había ingresado agua salada por el sistema de ventilación del submarino, lo que produjo un cortocircuito y un principio de incendio en la placa de baterías de proa. Según informó, la avería pudo ser subsanada y continuaba su navegación rumbo a su apostadero en la base naval Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de la capital.

El informe de la Oficina de Inteligencia Naval estadounidense concluye que el submarino ARA (Armada República Argentina) "San Juan" se hundió verticalmente a una velocidad de 10 a 13 nudos (18 a 24 kilómetros por hora). "Aunque la tripulación pudo haber sabido que el colapso era inminente, nunca supieron qué estaba ocurriendo. No se ahogaron ni experimentaron dolor. La muerte fue instantánea", sostiene el informe. El autor del estudio sostiene que el casco del submarino, de 65 metros de eslora y 7 metros de diámetro, fue "completamente destruido aproximadamente 40 milisegundos". Esta fracción de tiempo representa "la mitad del tiempo mínimo requerido para el reconocimiento cognitivo de un evento". Es decir, que no llegaron a darse cuenta de su propia muerte.

La conclusión del técnico estadounidense, destaca La Nación, coincide con la apreciación que la semana pasada formuló el ministro de Defensa, Oscar Aguad, al admitir en televisión que los tripulantes están muertos. Según el diario, se estima que el informe de Rule llegó a manos de la Armada, aunque no se le dio crédito oficial.

Una autoridad

Empero, al autor no le faltan pergaminos. Rule es analista acústico principal de la Oficina de Inteligencia Naval de EEUU. Al analizar los datos del "evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con un explosión" —como lo definió en su momento el vocero de la Armada, Enrique Balbi, citando a la organización contra las pruebas nucleares—, el informe precisa que la señal acústica fue producida por el colapso del casco del ARA San Juan, al llegara a una profundidad de 380 metros. Explica, además, que "la energía liberada por el colapso fue producida por la conversión casi inmediata de la presión del mar en energía cinética". El agua de mar ingresó al casco a una velocidad aproximada de 1.800 millas por hora (2.900 kilómetros por hora). El informe de Rule no tiene en cuenta el estado en que se encontraba el submarino ni la cuestinada reparación de "media vida" realizada entre 2009 y 2014, durante el gobierno de Cristina Kirchner. Se limita a interpretar los datos que registraron la explosión.

La búsqueda del submarino en el lecho marino del Atlántico Sur continúa a cargo de buques de Argentina, Estados Unidos, Rusia y el Reino Unido, varios de ellos con vehículos sumergibles robotizados (ROV) que pueden descender a las profundidades del océano para verificar algunos indicios detectados.

"Por la tarde, el ‘Atlantis', investigará un contacto que se encuentra a 700 metros al sudoeste del área. Había sido detectado por el sonar del buque ‘Skandy Patagonia' y corroborado por el ‘Cabo De Hornos'. Por la tarde se sumergirá el ROV CURV-21 para inspeccionar el objeto", indicó Balbi. Dos indicios que habían sido detectados anteriormente fueron investigados por los ROVs pero se comprobó que no correspondían al submarino, añadió. El portavoz de la Armada confirmó en tanto que el buque chileno "Cabo de Hornos", que colaboraba en el operativo, se retiró esta madrugada de la zona de búsqueda para dedicarse a su anterior misión antártica.

recursos. El robot CURV-21 de EEUU comenzó ayer a operar en la zona.

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