Con solo 15 años, Ellis Pinsky, un adolescente de origen ruso criado en Irvington, estado de Nueva York, robó casi 24 millones de dólares en criptomonedas. El y una banda de adolescentes hackers cometieron el frade en 2018, pero no era su primer delito informático. Es llamativo que se le robó la enorme suma de dinero a un especialista, Michael Terpin, director de la empresa asesora de blockchain Transform Group. El diario popular de Nueva York, The New York Post, ilustra la historia con fotos del chico de 15 años rodeado de chicas rubias tomando champagne en una fiesta.
En enero de 2018, un equipo de una media docena de hackers informáticos distribuidos por Europa y Estados Unidos se abrió camino hasta la cuenta de criptomoneda de Michael Terpin, la “desplumó” y blanqueó los fondos: 23,8 millones de dólares. En el centro del asalto informático aparece el adolescente Ellis Pinsky, por entonces de solo 15 años. Según los documentos presentados el 7 de mayo en un tribunal federal de Manhattan, Pinsky es “una mente malvada”. La demanda pide 71,4 millones de dólares.
Para los vecinos y los compañeros de clase de la escuela secundaria de Irvington, Ellis era un alumno normal y corriente que corría en pista, jugaba al fútbol, le gustaban las zapatillas modernas y sacaba buenas notas. El dormitorio de Ellis en la casa que compartía con su familia, incluida su madre, médica, tenía tres computadoras para sus juegos favoritos: Counter-Strike y Call of Duty. También había enormes sumas de dinero en efectivo, algo rarísimo en los EEUU, donde el uso de efectivo tiende a desaparecer.
Según un informante del Post, había al menos una cosa inusual en Ellis. Según la denuncia, una vez escribió a un conocido: “Podría comprarte a ti y a toda tu familia. Tengo 100 millones de dólares”. La denuncia también alega que un cómplice vio, en diciembre de 2017, “registros que indicaban que Ellis tenía 70 millones de dólares”. Los amigos ajenos a los delitos veían a Ellis como un niño prodigio del dinero virtual. “Su mejor amigo pensó que estaba ganando dinero a través del comercio de Bitcoin y acciones”, dijo una fuente del Post.
Ellis era el cabecilla del fraude contra Terpin, que es un pionero en el mundo de las criptomonedas. Los videojuegos fueron la puerta de entrada del adolescente a la delincuencia. Era un habitual concurrente en plataformas como Discord y Skype, que suelen estar llenas de adolescentes presumiendo de hackeos. Ahora es mayor de edad y debe enfrentarse a una demanda civil de Terpin por 71,4 millones de dólares. El demandante pide el triple de la suma que le fue robada. “Este chico, junto con sus aliados, forma parte de lo que llamamos ’genios informáticos malvados’ con rasgos sociópatas que arruinan cruelmente la vida de sus víctimas y se jactan después de sus actos”, declaró.
Pinsky utilizaba un método de identificación de personas con grandes cantidades de criptomonedas y obtenía el control de sus dispositivos. Según la denuncia, consiguió usurpar cantidades que rozan los 100 millones de dólares en criptomonedas. Después de interesarse por los ataques de intercambio de SIM, Pinsky empezó a reclutar cómplices, incluyendo a Nick Truglia. El último fue arrestado en noviembre de 2018 en relación con otros ataques de intercambio de SIM, con Terpin. Una estafa de intercambio de SIM o SIM Swapping es un fraude: los estafadores aprovechan una debilidad en la autenticación y verificación de dos factores, en la que el segundo paso es un mensaje de texto (SMS) o llamada al número de teléfono móvil. Para robar el número, los estafadores reunen información personal.
Investigación de la Bolsa
La Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) inició una investigación contra la plataforma de criptomonedas Coinbase, una de las mayores del mundo en volumen de intercambios, debido a la sospecha de que permitió a sus usuarios comerciar con activos digitales que debían haberse registrado como valores. La plataforma habría comerciado nueve valores no registrados ante la autoridad reguladora, de acuerdo con fuentes de la investigación a las que accedió la agencia Bloomberg. La SEC comenzó a dirigir su mirada hacia Coinbase, la plataforma más utilizada en los Estados Unidos (aunque no mundialmente donde Binance es la líder) luego de que ésta comenzara a incrementar el número de “tokens” que ofrece para el intercambio.
No obstante, desde la plataforma negaron la acusación. “Estamos confiados en que nuestro riguroso proceso de diligencia, un proceso que ya fue revisado por la SEC, mantiene a los valores fuera de nuestra plataforma y estamos atentos a dialogar sobre el asunto”, comentó Paul Grewal, director legal de Coinbase, en su cuenta de Twitter.
En un caso separado, la SEC acusó la semana pasada a un ex empleado de Coinbase por violar los reglamentos de intercambio al filtrar información para ayudar a su hermano y un amigo a comprar “tokens” antes de que estas aparezcan en la plataforma, de los cuales, nueve de ellos fueron determinados como valores. La SEC no posee competencia sobre los activos digitales pero sí sobre los valores, y según la postura actual del organismo, muchas de las criptomonedas entrarían dentro de dicho marco.
Bajo la normativa, un activo digital es un valor (o “security”, según el término en inglés) cuando existe un contrato de inversión, es decir, en el caso de que “se invierta dinero en una empresa común con una expectativa razonable de que las ganancias se deriven de los esfuerzos de otros”.