Más de cuarenta heridos produjo en la tarde de anteayer el violento choque frontal de un colectivo de larga distancia contra un montículo de tierra a sólo metros de la autopista del acceso norte, en la ciudad de Salta, según publicó el diario El Tribuno de esa provincia, en su edición digital.
El accidente, según información oficial, se produjo cuando el colectivo supuestamente sufrió una severa avería en su sistema hidráulico y obligó al chofer a una desesperada maniobra para detener una caída libre hacia el acceso.
La unidad, perteneciente a la empresa Caucotta Turismo, con sede en la ciudad de Córdoba, habría bajado desde las alturas del cerro donde se encuentra el santuario de la Virgen del Cerro y se dirigía al acceso norte de la capital salteña.
La unidad llevaba un pasaje compuesto de 41 turistas riojanos y dos choferes.
Cerca de las 18.20 de anteayer el coche con el contingente turístico, que ya había abandonado el santuario, comenzó a descender por el intrincado y peligroso camino pavimentado de pronunciada pendiente.
Un terraplén salvador. Sobre el final del camino por el que bajaba el colectivo, donde se realizó una obra de arte llamada Alcantarilla, la constructora había dejado un enorme montículo de tierra, un verdadero terraplén para quizá evitar el desplazamiento de algún vehículo hacia otras propiedades.
Al parecer, según el dato de los bomberos, el chofer halló en ese montículo la última oportunidad de detener el ómnibus casi sin control, ya que no le funcionaba el sistema hidráulico y se quedó sin frenos y sin dirección.
La violencia del impacto quedó visualizada en el daño que sufrió la unidad en su frente, y en el hecho de que el chofer quedó atrapado durante más de una hora. Decenas de patrulleros y ambulancias se dieron cita en el lugar.
La policía implementó un eficaz cordón sanitario y cortó al tráfico civil, preventivamente, la totalidad del acceso norte y las principales vías terrestres de comunicación con el Hospital San Bernardo, que recibió en menos de una hora 26 heridos de distinta gravedad.
“Dios pudo más”. “Dios pudo más que la negligencia”, dijo un rescatista consultado por El Tribuno, quien advirtió que, a su entender, “permitir que un ómnibus de este porte transite sin control los empinados caminos que conducen al santuario es negligente”.
Lo cierto es que a las 19.50 el último herido fue rescatado del interior del colectivo, tras una ardua labor de los bomberos, que culminaron con éxito un operativo de rescate en un accidente que en los primeros minutos tenía visos de tragedia. A 20 metros de la intersección del camino del cerro y el acceso norte quedó incrustado el colectivo. Médicos y personal de emergencia hicieron el resto, pero el milagro de la Virgen del Cerro quedó en boca de quienes presenciaron tanto el rescate y asistencia de los heridos como de los curiosos que llegaron. El ómnibus quedó destruido pero sobre sus cuatro ruedas. La tragedia no fue.
Todos los heridos fueron trasladados a diferentes nosocomios. Se registró el ingreso de 26 personas en el Hospital San Bernardo, diez fueron llevados al Hospital Materno Infantil, dos de ellos niños, y uno fue llevado al Hospital Oñativia, con un diagnóstico de politraumatismos, y quedaron internados.
En el lugar trabajo personal de Bomberos y del Grupo Técnico de Criminalística, que realizó las tareas de investigación.


























