El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, no descartó ayer que hayan salido de la Argentina los 944 kilos de cocaína que ingresaron a España en un avión piloteado por los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá y Matías Miret, que fueron detenidos en Barcelona.
“No hay que descartar que haya salido de la Argentina o de Cabo Verde, no hay que descartar nada”, dijo Fernández. “Se ve que sus negocios son las dictaduras o el tráfico de drogas”, fustigó el funcionario, sobre los hijos del fallecido jefe de la Fuerza Aérea durante el gobierno de Carlos Menem, José Juliá, y del ex brigadier retirado José Miret, secretario de Planeamiento durante la última dictadura militar.
Según indicaron a DyN fuentes judiciales, el juez en lo penal económico Alejandro Catania ordenó a sus colaboradores estudiar los documentos y el material informático, que se cree “encriptado”, incautado en los domicilios de los pilotos Gustavo y Eduardo Juliá, y de Matías Miret, y en las oficinas de la empresa aérea Medical Jet. También se secuestraron armas.
La principal sospecha es que, efectivamente, los paquetes con droga habrían sido cargados en el Challenger 604 de la empresa Medical Jet entre el 6 de noviembre y el 30 de diciembre, período en que la nave estuvo estacionada en la base aérea de Morón, a la espera de partir en la noche del 1 de enero rumbo a Barcelona, previa una escala de una hora en la República de Cabo Verde. l






























