carrera espacial

Por primera vez, un cohete orbitará la Tierra solamente con turistas

El primer vuelo privado de SpaceX no tendrá astronautas profesionales a bordo. La nave dará la vuelta al planeta en un viaje de tres días.

Lunes 13 de Septiembre de 2021

Por primera vez en sesenta años de vuelos espaciales tripulados, un cohete está a punto de ponerse en órbita sin astronautas profesionales a bordo, sino con cuatro turistas.

El primer vuelo privado de SpaceX estará dirigido por un empresario de 38 años que financiará todo el viaje. Lleva consigo a dos ganadores de un concurso, así como a una trabajadora de la salud que sobrevivió a un cáncer infantil.

Darán la vuelta al planeta en un viaje de tres días solos en una cápsula Dragon totalmente automatizada, del mismo tipo que utiliza SpaceX para enviar astronautas desde y hacia la Estación Espacial Internacional para la Nasa. Pero este vuelo irá más lejos.

Los dos hombres y las dos mujeres, cuyo lanzamiento está previsto para el miércoles por la noche desde el Centro Espacial John F. Kennedy, se elevarán 160 kilómetros más que la estación espacial, con el objetivo de alcanzar una altitud de 575 kilómetros, apenas por encima de la posición actual del telescopio espacial Hubble.

A diferencia de ellos, Richard Branson, de Virgin Galactic, y Jeff Bezos, de Blue Origin, rozaron el espacio durante sus breves viajes en julio: Branson alcanzó los 86 kilómetros de altura, mientras que Bezos llegó a los 106 kilómetros.

"Este es el primer paso hacia un mundo en el que la gente común pueda ir y aventurarse entre las estrellas", dijo el financiador del vuelo privado, Jared Isaacman.

La cruzada del multimillonario

La idea de diversión de Isaacman consiste en pilotar aviones de combate y seguir el ritmo de los Thunderbirds de las Fuerzas Aéreas. Creador de su propia empresa de procesamiento de pagos, Shift4 Payments, en Allentown, Pensilvania, se dedicó a la aviación y fundó Draken International para el entrenamiento en aviones tácticos.

Aunque no quiere revelar lo que va a pagar por el vuelo, Isaacman reconoce los "debates válidos" sobre si los ricos deberían gastar sus fortunas arreglando problemas en la Tierra, en lugar de hacer turismo en el espacio. Pero sostiene que invertir en el espacio ahora reducirá los costos en el futuro. "Como es tan caro, el espacio ha sido el dominio exclusivo de las superpotencias mundiales y de la élite que seleccionan", dijo, y añadió: "No debería seguir siendo así".

Cuando anunció el vuelo, en febrero pasado, se comprometió a donar 100 millones de dólares a un hospital y pretende recaudar otros 100 millones en donaciones.

Al espacio por azar

Isaacman ofreció uno de los cuatro asientos de la cápsula al centro pediátrico St. Jude, que a su vez se lo ofreció a la asistente médica Hayley Arceneaux, una antigua paciente que ahora trabaja en el hospital de Memphis, Tennessee.

Arceneaux, que ahora tiene 29 años, tenía 10 cuando se le diagnosticó cáncer de huesos y se le sustituyó gran parte del fémur izquierdo con una barra de titanio. Será la primera persona en el espacio con una prótesis, orgullosa de allanar el camino para "los que no son físicamente perfectos". También será la estadounidense más joven en el espacio, superando a la difunta Sally Ride, que se convirtió en la primera mujer estadounidense en el espacio en 1983, a los 32 años.

Los ganadores del concurso se llevaron los dos últimos asientos. Sian Proctor, de 51 años, educadora de un colegio comunitario de Tempe, Arizona, y exinstructora de geología, se impuso a otros 200 clientes de Shift4 Payments con su negocio de obras de arte de temática espacial. La también piloto fue finalista a astronauta de la Nasa hace más de una década. Chris Sembroski, de 42 años, ingeniero de datos y exmiembro de la Fuerzas Aérea de Everett, Washington, participó en un concurso de lotería abierto mediante una donación a St. Jude. No ganó, pero un amigo de sus días como universitarios sí lo hizo y le regaló el premio.

Sin el sello de la Nasa

Este es el primer vuelo privado de SpaceX y la compañía dirige el espectáculo; la Nasa no está involucrada. Así que SpaceX proporciona sus propias instalaciones para que los pasajeros duerman, coman y pasen el rato antes del lanzamiento, y para que se pongan sus trajes blancos con tiras negras.

La plataforma de lanzamiento alquilada que utiliza SpaceX es la misma que utilizaron los astronautas del Apolo, los astronautas del transbordador y las tres tripulaciones anteriores de la Nasa. Al finalizar la misión, caerán en aguas de Florida, como sus predecesores.

Isaacman y SpaceX acordaron tres días para orbitar la Tierra. Esto les da a él y a sus compañeros de viaje tiempo de sobra para disfrutar de la vista a través de una ventana en forma de burbuja hecha a medida, tomar muestras de sangre y llevar a cabo otras investigaciones médicas, y suscitar el interés por artículos de subasta a beneficio del hospital.

Si bien es espaciosa para una cápsula, la Dragon no ofrece prácticamente ninguna privacidad: solamente una cortina separa al inodoro del resto de los pasajeros.

A diferencia de la Estación Espacial y de los antiguos transbordadores de la Nasa, no hay cocina ni compartimentos para dormir, ni siquiera zonas de trabajo separadas. En cuanto a la comida, comerán pizza fría después del despegue. También llevan comida preparada al estilo de los astronautas.

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