El Papa Benedicto XVI designó ayer como arzobispo de Mercedes-Luján a Agustín Radrizzani, actualmente obispo de Lomas de Zamora y vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal Argentina, informó oficialmente la agencia de noticias católica Aica.
El prelado salesiano, de 63 años, sucederá en el cargo a monseñor Rubén Di Monte, quien presentó la renuncia al alcanzar el límite de 75 años de edad que establece el Código de Derecho Canónico.
Radrizzani es considerado un progresista moderado y fue el único de la cúpula episcopal que mantuvo una actitud dialoguista con el gobierno de Néstor Kirchner, aún durante el momento de mayor tensión por el caso del obispo castrense Antonio Baseotto.
También se destaca el compromiso del ahora arzobispo con la causa de los derechos humanos, al punto que siendo obispo de Neuquén llegó a participar de una marcha organizada por Madres de Plaza de Mayo en repudio al golpe militar de 1976.
La designación de Radrizzani se evaluó en ambientes eclesiásticos como un “triunfo” del cardenal Jorge Bergoglio, presidente del Episcopado argentino, quien logró imponer así a otro de sus hombres de confianza en las jurisdicciones periféricas a la arquidiócesis de Buenos Aires.
La arquidiócesis de Mercedes-Luján tiene además la particularidad de ser una de las pocas del mundo que depende directamente del Vaticano y no de una provincia eclesiástica.
































