La lectura del veredicto comenzó pasadas las 12.30 y el tribunal leyó únicamente la parte resolutiva de su decisión.
El fallo fue por mayoría de cuatro de los cinco miembros: se inclinaron por la absolución el titular del jury y presidente del Superior Tribunal de Justicia, Fabricio Luis Losi; la diputada María Andrea Valderrama Calvo y las abogadas por la matrícula, Silvina María Garro y María Natalia Gaccio; mientras que la legisladora María Silvia Larreta votó en minoría por la destitución de ambas funcionarias.
Apenas se conoció la sentencia, la jueza se abrazó a su abogado y recibió el aplauso de sus familiares que la acompañaron desde las gradas, mientras que Catán no estuvo presente en el recinto durante la lectura del veredicto, pero también se escucharon gritos de alegría.
Desde el otro sector de la Legislatura, se hallaban unos diez familiares de Lucio, entre ellos su abuelo, quienes insultaron a los integrantes del tribunal, a la jueza absuelta y a los abogados que participaron de las defensas, a quienes también les arrojaron un vaso con agua.
El caso había causado conmoción en la sociedad, al punto que se crearon varias peticiones en la plataforma Change.org para que se condene a todos los responsables en el crimen de Lucio y que se destituya a la jueza, que registró más de 110.000 firmas (change.org/DestituyanALaJueza).
La magistrada y la asesora fueron juzgadas por su labor en la tramitación de los legajos por la tutela y el cuidado personal de Lucio, asesinado el 26 de noviembre de 2021 por su madre Magdalena Espósito Valenti y la pareja de esta, Abigail Páez.
Las acusaciones del fiscal
El fiscal general Guillermo Sancho había pedido en su alegato del martes pasado la condena y destitución de ambas funcionarias, acusadas por mal desempeño, según el artículo 22 de la ley provincial 313 de Jurado de Enjuiciamiento y se remitió a los incisos 2) y 3) que se refieren al “incumplimiento reiterado de los deberes inherentes al cargo” y de “incompetencia o negligencia reiterada, demostrada en el ejercicio del cargo”.
El procurador general adjunto había cuestionado a las dos funcionarias por “no haber escuchado a Lucio” cuando ya tenía 4 años y existían exposiciones y denuncias cruzadas entre la madre y el tío y destacó que el niño además presentaba indicadores de violencia y abuso sexual infantil.
image.png
Lucio Dupuy fue asesinado a golpes y patadas por su madre y su pareja. Ambas fueron condenadas a prisión perpetua.
En otro tramo del alegato, el fiscal destacó el testimonio de Leticia Hidalgo, la tía política que tenía la custodia de Lucio antes de que fuera restituido a su madre el 4 de noviembre de 2020 al afirmar que “fue conmovedor cuando expresó que nadie le daba respuestas, que todos le decían que la madre es la madre y que siempre tendría razón, y que estaba agotada de seguir luchando contra el sistema”.
El jury había comenzado el 12 de diciembre y entre los primeros testigos declaró el padre de la víctima, quien aseguró que a él “jamás” lo citaron en ninguno de los dos expedientes por el cuidado personal de su hijo y que “nunca” imaginó que el nene era maltratado porque, sino, “hubiera hecho algo” al respecto.
Tras la exposición del abogado particular Pablo Rodríguez Salto (por Pérez Ballester), de la defensora general Carina Ganuza y la defensora oficial, Ana Carolina Díaz (por Catán), que pidieron la absolución de ambas acusadas, las dos funcionarias pronunciaron el martes último sus últimas palabras.
La jueza Pérez Ballester pidió que “al momento de resolver, tengan en consideración las circunstancias reales, la verdad de lo que pasó”, mientras que Catán dijo que espera que el “jurado sea justo” por ellas y por Lucio y que espera que no haya “una cacería de brujas”.
Lucio (5) fue asesinado el 26 de noviembre de 2021 en la casa de la calle Allan Kardec al 2.300 de Santa Rosa, donde vivía con su madre y Páez.
El niño fue visto vivo por última vez a las 17.32 y entre esa hora y las 19.40 fue golpeado brutalmente, por lo que a las 21.30 fue llevado primero a un centro asistencial del barrio y luego al Hospital Evita, donde a las 21.45 se constató que ya estaba muerto.
Según determinó el tribunal de juicio al que fueron sometidas la madre de Lucio y su pareja, ambas participaron de la golpiza mortal al nene, quien recibió puñetazos, patadas y palazos, además de un pisotón en la espalda por parte de Páez, el cual le provocó lesiones internas y un edema cerebral.
El pasado 26 de septiembre, el Tribunal de Impugnación Penal (TIP) de Santa Rosa confirmó las condenas a prisión perpetua para Espósito Valenti y Páez por el homicidio de Lucio y le agregó a la primera de ellas, el delito de abuso sexual.
Cómo fue la historia del caso
Los hechos comenzaron con la separación de los padres del niño. Como la madre estaba sin empleo y el padre trabajaba en la ciudad bonaerense de Luján, la tenencia de su hijo se convirtió en un tema a resolver hasta que, a fines de 2018, surgió la propuesta para que el chico viviera con sus tíos paternos en General Pico. Aquella fue una decisión de común acuerdo entre todas las partes. De esta manera, Lucio fue recibido por Maximiliano Dupuy y Leticia Hidalgo.
En aquel entonces, la madre, Espósito Valenti, otorgó una autorización a los tíos ante el Juzgado de Paz de Santa Rosa, para que temporariamente se hicieran cargo de los cuidados de Lucio. Posteriormente, Hidalgo solicitó la guarda judicial de su sobrino. Fue el 27 de marzo de 2019. Lo hizo porque se lo exigieron desde el jardín de infantes donde concurría el niño. Así, 21 días después, Pérez Ballester dispuso que se le tomaran declaraciones a los testigos ofrecidos por la tía para comprobar su idoneidad como posible tutora. Y a pedido de Catán, el juzgado ordenó la realización de un estudio socio-ambiental que no reveló ningún indicio de violencia.
En consecuencia, el 2 de julio de 2019, con el visto bueno de Catán, la jueza le otorgó la tutela a Hidalgo, tía del niño. “Todo fue normal hasta que la mamá pidió tener otra vez a Lucio”, dijo la tía la semana pasada. Eso fue en “octubre o noviembre de 2019", recordó sin precisiones Maximiliano. Espósito Valenti reclamó la tenencia de su hijo explicando ante la Justicia que había formado una pareja con una mujer llamada Abigaíl Páez, que había alquilado un departamento y que había comenzado un emprendimiento de venta de tortas. Ese reclamo derivó tiempo después en discusiones y violencia con los Dupuy.
Hidalgo relató que Espósito Valenti la amenazaba: “Me decía que me iba a pasar de todo. Lucio no era un nene que pidiera irse con su mamá. Yo le dije que no se lo iba a devolver. Mi marido también le dijo que no, entonces ella fue a denunciarnos y la Policía nos sacó al nene”.
El 5 de febrero de 2020 se inició un expediente de cuidado personal. La primera audiencia de mediación para intentar arribar a un acuerdo se iba a producir el 13 de marzo siguiente, pero Hidalgo no pudo presentarse porque días atrás había sido madre de mellizos. A fines de junio, las partes acordaron un régimen de visitas, que no prosperó. Posteriormente, el 17 de julio de 2020, la madre se presentó otra vez en la Justicia y requirió que se deje sin efecto la tutela.
En plena pandemia, con restricciones a la circulación, Magdalena Espósito Valenti se llevó a Lucio a Santa Rosa y el chico nunca más regresó con sus tíos. En ese contexto, la Justicia volvió a intervenir. El 28 de agosto de aquel año se realizó una nueva audiencia y se llegó a un acuerdo. Espósito Valenti se quedó definitivamente con su hijo. Los tíos explicaron que accedieron porque ya no soportaban la situación y quisieron proteger a Lucio, que con cuatro años fue testigo de varios momentos violentos, que incluían la presencia policial. El acuerdo fue revisado por Catán, que dio su visto bueno. Así, Pérez Ballester finalmente lo homologó el 4 de noviembre de 2020.