Productores hortícolas del Gran La Plata utilizan gansos para prevenir el denominado robo hormiga de productos y herramientas en sus quintas.
“Los gansos son una de las armas más suaves. Empiezan a chillar cuando sienten algo raro y eso alarma y despierta a los demás animales, sobre todo a los perros, para una defensa en conjunto”, explicó el presidente de la Asociación de Productores Hortícolas de La Plata, Héctor Vázquez.
Precisó que “el ganso hace el mismo trabajo que el tero y el chajá en cuanto a gritar para cuidar su nido y prevenir así la llegada de intrusos, por eso aconsejamos a los productores que no echen a esos animales de sus campos”.
Explicó que “este animal es encerrado en lugares estratégicos de las quintas. Esta técnica se utiliza desde hace mucho tiempo, incluso en los lugares donde hay pumas y zorros”.
Añadió que “los gansos tienen la virtud de quedarse despiertos durante las noches y los productores los utilizan para evitar los robos hormiga de verduras y hortalizas que están a punto de ser cosechadas o de herramientas”.
Los vecinos de la periferia platense comenzaron recurrir a los gansos como sistema de alerta ante la ola de robos que azota a la zona, al comprobar que las aves son una eficaz alarma viviente ante intrusos.
La característica que hace aptos a estos animales para la vigilancia es que, ante el menor ruido, comienzan a graznar y el sonido de cuatro o cinco ejemplares resulta ensordecedor, tanto como para alertar a los moradores como para desalentar a indeseables visitantes.
La utilización de los palmípedos como guardianes resulta aquí novedosa, pero data de miles de años, ya que era una práctica habitual entre los antiguos romanos, luego de haber sido salvados de un ataque galo casualmente por gansos, y por parte de los chinos, quienes los consideran auténticas alarmas vivientes. (Télam y DyN)


































