Los 33 hombres atrapados desde hace 22 días bajo 700 metros de las galerías de la mina San José, en Copiapó, en el norte chileno, están deshidratados y con 10 kilos menos de peso, según informó el ministro de Salud, Jaime Mañalich.
Los 33 hombres atrapados desde hace 22 días bajo 700 metros de las galerías de la mina San José, en Copiapó, en el norte chileno, están deshidratados y con 10 kilos menos de peso, según informó el ministro de Salud, Jaime Mañalich.
"Con las evaluaciones clínicas que hemos podido hacer a través de nuestro «agente médico» abajo tenemos una idea bastante clara que sufren de deshidratación y han bajado mucho de peso", dijo Mañalich en un balance de la situación de los trabajadores atrapados en la mina de cobre y oro.
El "agente médico" es el minero Jonny Berríos, quien tiene conocimientos como paramédico y aprobó el examen que le hicieron las autoridades médicas. Ha practicado exámenes de orina y sangre para diseñar un cuadro clínico más completo.
"Va a hacer una buena carrera en medicina", bromeó el ministro. "Hemos logrado establecer un soporte logístico muy adecuado".
La cantidad de líquido hidratante les fue aumentada ayer a cuatro litros diarios. También se les incrementó la dosis del alimento especial, que la Nasa consideró adecuado en una conferencia telefónica de Mañalich con el subdirector médico del organismo espacial.
Los informes del paramédico y los exámenes han mostrado que uno de los mineros que sufrió una descompensación diabética se recuperó y los que tenían problemas dermatológicos han mejorado con los medicamentos que les hicieron llegar por sondas.
"El escenario médico sigue siendo razonable", dijo Mañalich, pero precisó que todavía hay un déficit fisiológico porque los nutrientes y vitaminas que reciben aportan son insuficientes. Señaló que sólo entre lunes y martes próximo se lograría el nivel adecuado.
Como por razones médicas no se les puede enviar los cigarrillos que solicitaron, los médicos les harán llegar chicles de nicotina,
A comienzos de la semana entrante se espera establecer contacto telefónico permanente para que los familiares conversen con ellos.
Los mineros se sienten "preparados y tranquilos" para afrontar el mayor rescate subterráneo de la historia, que podría alargarse entre 3 y 4 meses.
"Hemos podido hablar con ellos con entera verdad y lo han aceptado, están tranquilos y esperan poder trabajar de buena manera con nosotros", precisó el ministro Mañalich.
En la mina San José, situada en la región de Atacama, a unos 830 kilómetros al norte de Santiago, los ingenieros trabajan en la puesta a punto de la Raise Borer Strata 950, la máquina perforadora de 30 toneladas cedida por la estatal Corporación del Cobre (Codelco) que permitirá sacar a los mineros de las profundidades.
La perforadora empezará a excavar mañana un conducto de unos 38 centímetros de diámetro, que posteriormente será ampliado a 66 centímetros, para rescatar por ahí a los obreros.
Uno de los operarios que manejará la enorme máquina aseguró que las tareas de perforación serán lentas, pero que es "imposible" que no den resultado. "Hacer el ducto es un trámite fácil, pero demora tiempo por la cantidad de metros que avanza. Es imposible que fallemos", dijo el trabajador a la edición digital de El Mercurio. l (Reuters, AP y DPA)



Por Matías Petisce

