La prensa chilena difundió un plan alternativo, a través de una tercera sonda que se encuentra ya a 600 metros de profundidad, para rescatar a los 33 obreros que desde el 5 de agosto están atrapados a 700 metros en una mina del norte de Chile. “La máquina T-130 podría llegar en seis días a la mina”, explicó el responsable del operativo, Walter Herrera, al diario El Mercurio.
En la primera fase se haría un agujero de 25 centímetros de diámetro hasta llegar a los 300 metros donde hay un taller de la propia mina. Posteriormente se ensancharía el hueco hasta los 70 centímetros para permitir sacar a los mineros en una cápsula.
“La ventaja de esta segunda iniciativa es que el tiempo del rescate se reduciría hasta poco más de dos meses”, indicó Herrera.
Entretenimientos. Los 33 mineros ayer comenzaron a recibir diversos elementos para facilitar su vida bajo tierra.
El gobierno indicó que enviarán al refugio de los trabajadores nuevos aparatos con los que aliviar el aburrimiento: una videoconsola de juegos, un proyector de cine o aparatos mp3 con música para entretenerse y mantener alta su moral.
Pero también mantienen la preocupación por el deterioro de los mineros.
Ayer, el Papa Benedicto XVI oró y se solidarizó con las víctimas del accidente.
En tanto, ayer trascendieron presiones del presidente chileno Sebastián Piñera al equipo de socorristas, en pos de la búsqueda de alternativas para adelantar el rescate, que se calcula tardará entre tres y cuatro meses.





























