Millones de indios celebraban este lunes el festival Holi, bailando con música festiva, intercambiando comida y bebida y untándose unos a otros con polvos rojos, verdes, azules y rosados, convirtiendo el aire en un caleidoscopio de colores.

Millones de indios salieron a disfrutar de una jornada de música, gastronomía ligada a las tradiciones y las famosas tinturas que cada año convierten las calles en un caleidoscopio.
Millones de indios celebraban este lunes el festival Holi, bailando con música festiva, intercambiando comida y bebida y untándose unos a otros con polvos rojos, verdes, azules y rosados, convirtiendo el aire en un caleidoscopio de colores.
Holi, ampliamente conocido como el festival hindú de los colores, marca la llegada de la temporada de primavera a la India, Nepal y otros países del sur de Asia, así como a la diáspora. Celebra el amor divino entre el dios hindú Krishna y su consorte Radha, y significa un tiempo de renacimiento y rejuvenecimiento, abrazando lo positivo y dejando ir la energía negativa.
En todo el país, la gente se vistió íntegramente de blanco para teñirse unos a otros con polvos de colores, mientras otros lanzaban globos de agua llenos de pigmentos desde los balcones. Algunos usaron pistolas de agua para perseguir en los parques a otros participantes de la gran fiesta, y otros bailaron en las calles con música a todo volumen en los parlantes.
La comida y la bebida son una parte importante de las festividades. Los vendedores ambulantes en algunas partes de la India venden thandai, una bebida tradicional preparada con leche y frutas secas, que en ocasiones puede mezclarse con cannabis.
Otra tradición que caracteriza a Holi es el bhang, una pasta que se elabora moliendo las hojas de la planta de cannabis y que se utiliza en bebidas y comestibles. Está relacionado con el hinduismo, particularmente con el dios Shiva, y se come durante algunos festivales religiosos de la región. La venta y el consumo de la pasta bhang están permitidos por la ley india, aunque algunos Estados la prohibieron.
La tradición del festival también incluye el incendio de grandes hogueras la noche anterior para conmemorar el triunfo del bien sobre el mal.


Por Isabella Di Pollina

