El legendario aventurero estadounidense Steve Fossett batió numerosos records y sobrevivió a temerarias expediciones. Al final, un vuelo sobre la pintoresca cadena montañosa de Sierra Nevada resultó ser fatal.

El legendario aventurero estadounidense Steve Fossett batió numerosos records y sobrevivió a temerarias expediciones. Al final, un vuelo sobre la pintoresca cadena montañosa de Sierra Nevada resultó ser fatal.
Trece meses después de la misteriosa desaparición del piloto hay ahora certeza de que su aeronave se estrelló a más de 3.000 metros de altura cerca de la localidad de Mammoth Lake contra la ladera de una montaña.
“Fue una colisión frontal con la montaña, contra una roca”, dijo hoy el portavoz policial John Anderson. “El avión se hizo pedazos. El motor lo hallamos a 100 metros del fuselaje”.
El cadáver del piloto de 63 años no pudo ser descubierto entre los escombros durante el sobrevuelo. “Dudo mucho que alguien pueda salir con vida aquí”, indicó Anderson.
Decenas de equipos de rescate con perros entrenados tenían previsto rastrear la inhóspita región. La autoridad de supervisión de vuelos envió expertos a la zona del accidente.
Muy cerca de ese sitio, unos senderistas encontraron a principios de semana licencias de vuelo con el nombre de Fosset, un jersey y diez billetes de cien dólares.
Algo apartado de los senderos, Preston Morrow, de 43 años, halló los billetes decolorados. “Uau, billetes de cien dólares”, fue su primera reacción, sin relacionar el hallazgo con el desaparecido. Sólo un día después dio aviso a la policía.
Familiares y amigos de Fossett habían perdido la esperanza de hallarlo con vida unas semanas después de su desaparición. En febrero, fue declarado muerto por un tribunal a pedido de su esposa Peggy Fossett.
Este miércoles, la viuda reaccionó a las sorpresivas noticias: “Espero que en esta búsqueda sea hallado el lugar del accidente y los restos de mi marido”. Añadió que agradece mucho a los equipos de rescate.
Fossett, de 63 años, partió el 3 de septiembre de 2007 en un vuelo solitario con un avión monomotor desde el estado norteamericano de Nevada, sin dejar a nadie un plan de vuelo. Tampoco emitió ningún pedido de ayuda. Su objetivo era hallar una pista para intentar batir un récord con un vehículo propulsado por cohetes.
En 2002 había logrado dar la vuelta al mundo solo y sin escalas en un globo. En 2005 dio la vuelta al mundo con el avión ligero “GlobalFlyer”, sin escalas. Un año después rompió el récord de vuelos non-stop con un viaje en el que dio la vuelta al mundo y cruzó dos veces el Atlántico. También cruzó a nado el Canal de la Mancha.
En realidad, el vuelo del 3 de septiembre de 2007 no suponía ningún desafío para alguien como él. Tras tantas experiencias extremas, muchos tenían la esperanza de que podía haber sobrevivido a la caída del avión. Una vez, anduvo 50 kilómetros a pie tras un aterrizaje de emergencia.
Por eso, su búsqueda fue una de las más grandes e intensas en la reciente historia norteamericana. Se creía que podía estar en algún lugar del desierto y por eso se recorrieron 52.000 kilómetros cuadrados. También las cumbres californianas en la frontera con Nevada fueron revisadas.
Poco después de la desaparición del millonario, que se hizo rico vendiendo materias primas en Chicago y luego se convirtió en exitoso empresario, muchos comenzaron a hablar del “triángulo de Nevada” en referencia al Triángulo de las Bermudas en el Atlántico, donde desaparecieron numerosos barcos y aviones de manera misteriosa, sin dejar rastro.
Tras suspenderse la búsqueda oficial, la familia de Fossett y sus amigos invirtieron más de un millón de dólares en otras iniciativas. “Era alguien que siempre sobrevivía”, dijo Peggy Fossett entre lágrimas ante el tribunal que declaró muerto a su marido en febrero. “Todos creían que algún día llegaría caminando y relataría una nueva aventura”.



Por Lucas Ameriso